domingo, 10 de marzo de 2013

Tan particular y común a la vez.


Mi ciudad, una de sus esquinas.
Tan particular común como cualquier esquina de cualquier ciudad. Eso es todo.

viernes, 8 de marzo de 2013

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER.


Nunca Menos, Chicas, Nunca Menos...

La felicidad, ¿cuestionable?

Una cosa es estar dispuesto y convocando desde todos los ámbitos personales a la, siempre bienvenida, felicidad; pregonándola y haciendo alusión a ella continuamente para, de esta manera, incorporarla a la vida propia; sabiendo que sólo radica -el hecho de encontrarla- en tener claro lo que uno verdaderamente desea sin las interferencias externas que suelen aparecer en momentos de elecciones o toma de decisiones, aceptando las propias limitaciones y no desechando energía en inútiles y vanas aspiraciones si éstas realmente no merecen ser contempladas por quien, equivocada y confundidamente, muchas veces las desea (suele ocurrir); y otra muy diferente es saberse siempre en el estado ideal de ser feliz, ya que la felicidad, como se descubre paulatinamente cuando uno se involucra en el tema, es algo que se es y no que se siente, es decir, no pasa por estar feliz la vida de una persona, sino por serlo.
Ser feliz, totalmente consciente, desde el ser mismo y tratando de mantenerse en esta plenitud, sabiendo que, aún sin dejar de serlo, estaremos enfrentando paralelamente diferentes momentos en los que nuestra vida se verá expuesta a determinadas improntas que pueden afectar, sólo parcial y momentáneamente, nuestro ser impregnado de felicidad, pero que por tal motivo sólo vendrán a sacudir esa estructura interna e intrínseca de cada individuo, más no significarán modificación alguna en la generalidad de ese ser feliz puramente interior.
Y es así que a veces nos sacuden -esa estructura- diferentes estímulos nocivos externos (que nada tienen que ver con nuestro ser interior absolutamente despojado y feliz) pero sabiendo que es parte de la vida y del hecho de transitarla, y contemplando afortunadamente estas nociones, es que debemos saber que, por lo tanto, como aparecen y se hacen notar, en menos de lo que podamos llegar a darnos cuenta, se van y ya no siguen con nosotros.
Por eso, cuándo uno se jacta y goza de ser feliz y aparece algo externo que, en teoría, no podría no modificar el ideal ser de felicidad que abrazamos, está bueno saber que todo eso externo es algo momentáneo y que como tal nada puede influir en nosotros; para así continuar tranquilos ya que si bien no siempre nos sentimos igual de felices, nada vulnerará la felicidad de nuestro ser, en ese estado puro interior que brilla y resplandece en c/u de nosotros.

jueves, 7 de marzo de 2013

Estar alerta para vivir el veganismo a pleno.

Hace tiempo que he orientado mi vida hacia el veganismo y me encuentro en condiciones de afirmar que todo lo que deriva de este cambio es positivo. Fundamentalmente para mi forma de ser que pretende no dejar nada librado al azar, en lo que a responsabilidad en el tema de evitar dañar a los demás se refiere.
Por otro lado sé que es posible que algunas veces esté haciendo algo que sin darme cuenta (y sólo por eso lo hago) me haga sentir mal después, por haber lastimado directa o indirectamente a quienes intento proteger y salvar cada día; pero no por el mentado sentimiento de culpa que muchos experimentan y que es a su vez tan asociado a lo religioso o a lo cultural del sometimiento, sino que por darme cuenta, a la postre, de que eso que cometí, hice, o llevé adelante en su momento, ahora puedo verlo como algo que de una u otra manera comprometió a otro ser vivo haciéndolo sufrir, aunque quizás ese sufrimiento estuvo muy lejos de la parte que me tocó a mi en la cadena del desarrollo de las cosas y productos, pero que como sufrimiento infligido y llevado a cabo, por lo tanto, me duele al darme cuenta de que yo de alguna manera participé en él. La idea es simple, pero mejor si se la grafica con un ejemplo:
Las plumas de ganso -que rellenan camperas, edredones, y demás objetos que cumplen la función de abrigar al ser humano- son en la base de la cadena de su producción, arrancadas a éstos animales, a los cuales dejan lastimados, sangrando y sufriendo intensos dolores en su cuerpo, no dándole tiempo muchas veces al crecimiento natural de las nuevas plumas y volviéndolas a arrancar nuevamente para seguir elaborando todo tipo de abrigos. Por eso, si yo uso un edredón, aunque me encuentre muy lejos de esa base de la producción de este artículo, igual soy artífice de ese dolor y maltrato provocado por el humano sobre estas aves.
Y aunque a simple vista aparezca una contradicción en el tema de que todo remite a algo positivo cuando hablo de mi elección de vida vegana y de que aunque no quiera, a veces sin saberlo (hasta que finalmente caiga en la cuenta) puedo estar dañando a quienes tanto deseo proteger sin darme cuenta, la misma idea deja de ser contradictoria con el simple hecho de que al darme cuenta del daño que avalo con el uso de algún producto, si bien por el hecho de dañar no es positivo, se transforma en algo de este tipo al saber que nunca más volveré a adquirir otra cosa de ese estilo dándome cuenta que quizás fue necesario atravesar ese choque con la realidad para fortalecerme en el uso correcto de mis decisiones y elecciones de ahí en más.
Por eso, siempre es bueno darse cuenta de todo, y nunca es tarde para poder hacerlo. Yo trato de estar alerta para que no me tome por sorpresa nada de esto nunca más, y espero limar todas las pocas asperezas que vayan quedando en mi vida para poder seguir transitando este camino de vida vegana, sumamente respetuoso y compasivo para con la vida animal, humana, y del planeta en su totalidad.

miércoles, 6 de marzo de 2013

HASTA SIEMPRE COMANDANTE. Y GRACIAS POR TODO.

LAS PERSONAS SE VAN
PERO LO QUE SEMBRARON QUEDA Y FLORECE
TODO EL TIEMPO.
GRACIAS COMANDANTE.
TODAS LAS PATRIAS LATINOAMERICANAS,
MÁS VIVAS Y UNIDAS QUE NUNCA,
LLORAN SU PARTIDA.

martes, 5 de marzo de 2013

Sigo siendo el rey.

Y sí, lectores asiduos, ocasionales, o simplemente amigos que se interesan por ver de que se trata. Aquí, en mi blog, soy filósofo y experto en los temas que desarrollo.
Y no lo digo aseverando tener razón, sino sencillamente por el hecho de que tema que se me ocurre, tema que trato; y por este motivo, y sin más impedimento que el rigor de no escribir cualquier verdura (cualquier cosa), no hay otro freno que me impida expresarme y despuntar el sano y hermoso vicio de escribir y adentrarme en diversos temas, todos los que vengan a mí; ya sea como autor de los mismos, o como simple comentarista u opinólogo de lo que me parecen los que aborde. Por eso, sin otro motivo, cumplo en recordarles que aquí, en De todo como en Botica, yo, sigo siendo el rey.

lunes, 4 de marzo de 2013

¡Bienvenida la aceptación de la diversidad sexual y social!

Dos chicas.
Plaza San Martín.
Jueves 28/02/2013, 19:00 hs.
Dos chicos.
Plaza Francia.
Viernes 01/03/2013, 18:50 hs.
Es hermoso para mi ver en diferentes días y en diferentes lugares, plazas o parques de la CABA en este caso, en un horario central de la tarde -las 7 pm. aproximadamente cada vez- de dos días cualesquiera de mitad de semana, la hermosa e igualitaria imagen de dos personas del mismo sexo, en cada opción, haciendo gala de expresar su amor a los besos, en un banco o en el pasto de estos lugares públicos, y que nadie, absolutamente nadie, lo note o si lo hace, pase desapercibido, como debe ser y como no hubiera pasado hace 2 o 3 décadas atrás en estos mismos sitios, seguramente; claro que no.
Hemos crecido como sociedad, se nota, y aunque falte mucho por avanzar con respecto a la mentalidad de mucha gente -a nivel mundial, no sólo local- ya estamos respirando aires de igualdad y de aceptación de las diferentes diversidades sexuales y sociales. ¡¡Bienvenidas todas ellas, afortunadamente!! ¡¡Todos nosotr@s lo merecíamos!!

domingo, 3 de marzo de 2013

La pobreza. La locura. La tristeza.

¡Qué tristeza la locura! Y más aquella que va acompañada -sino que es originada- por la indigencia.
Veo generalmente que, quienes se encuentran en situación desfavorable frente a la vida en ese lugar extremo de la mendicidad y la absoluta pobreza, son también portadores de esa desorientación evidente que, a grandes rasgos, determina síntomas de la locura.
Hablan solos, se ríen, están sucios y desalineados, van como desenfocados de sí mismos, y todo ese tipo de cosas que caracteriza a la gente mentalmente insana.
Y me provoca tristeza ver todo esto ya que la demencia, en este caso específico al que aludo, es generalmente la resultante del estado paupérrimo de la calidad de vida de estas personas que, libradas a la buena (a la mala) de sus días, terminan convirtiéndose en indigentes materiales en primer lugar y, porque no decirlo también, mentales; en forma paralela y casi inseparable, en todos los casos de este tipo.
Es triste, muy triste para mi, encontrarme y chocar de frente con esta realidad que puede contemplarse en la calle, en la vereda, en el subte, en el tren, en el colectivo, y en cualquier lugar y contexto; y que como he dicho en una entrada de hace varios días atrás, hablando de la pobreza exclusivamenteaunque no se los vea todo el tiempo, como antes, siguen estando ahí, anexando ahora a este mal, otro también implacable y devastador, como es el de la locura.

sábado, 2 de marzo de 2013

Buah, qué novedad.

Celebro estas expresiones en diferentes puntos de la ciudad (generalmente los menos "paquetes") pero lástima que luego, en el momento de acreditar estas posturas, no se plasman en los comicios y el candidato Macri gana las elecciones.

Che Macri, sabélo, vos no estás en mi ciudad, Buenos Aires, y se nota.

viernes, 1 de marzo de 2013

Es simple.

Si en la simplicidad de todo radica lo esencialmente trascendental de las cosas ¿por qué buscarle la vuelta y complicar aquello que quizás sea más sencillo de lo que uno se plantea?
Es el ser humano un experto en complicar y embarullar todo, siempre; a pesar de que en realidad sea más simple aquello que se contemple.
En contraposición a nosotros, y como ejemplo, están los animales que no suelen hacer ninguna especulación o embrollo complicado sobre lo que viven o la forma en la que se mueven ante lo que deben enfrentar; pero claro, es que estamos hablando de seres puros que, afortunadamente para ellos, no han evolucionado y llegado a las puertas de todo lo que implica desarrollarse al nivel que lo hemos hecho nosotros, con la consabida maldad, mentira, falsedad, habladurías e infinidad de cosas de ese tipo que acompañan el combo de evolucionar al nivel humano. (Cabe aclarar que dentro de este combo también están, afortunadamente para nosotros, las virtudes que hacen de muchas personas seres buenos y transparentes, pero no compete a esta entrada hacer foco en esa parte humana que valoro, reivindico y plasmo, incluso, cada tanto en mi blog).
Y lo más trágico de todo es que la mayoría de las veces, son el hombre y la mujer quienes al enfrentarse a una simplicidad la convierten, a través de diferentes manipulaciones personales, en la complicación más grande a la que deban enfrentarse; hasta que llegue la siguiente, claro, que va a desbancar a la anterior "porque siempre va a haber una nueva dificultad, definitivamente más catastrófica a la anterior, que enfrentar", sin lugar a dudas, para el común de personas problemáticas que andan por todas partes.
Por eso, dejémonos de sufrir tanto -y de gusto-  cuando el sufrimiento no aparece sólo y entonces lo gestionamos y convocamos nosotros a nuestra vida. No vale la pena ser tan ruin y abyecto con uno mismo.
Tengámonos piedad, al menos una vez en la vida que, seguramente, después de esta primera vez -a modo de prueba experimental- veremos que vale la pena ser más piadosos con nosotros mismos y se volverá en c/u, una linda y buena costumbre no abatirnos inútilmente porque sí, sin una verdadera razón constante y sonante.