jueves, 28 de junio de 2012

Este tipo de días, incómodos.

Este miércoles que acaba de pasar llegué a casa, me dí un baño y me preparé para sacar a pasear a Boro, mi perro labrador; y una vez en la calle me dí cuenta de que el clima, que más temprano no me había dado esta pauta, estaba extremadamente húmedo y pegajoso.
Resumiendo: me abrigué (no tanto pero me abrigué al fin) demasiado y estuve con calor, molesto, con un abrigo en la mano y la campera puesta (dos abrigos en la mano era demasiado) esperando volver a casa para sentirme más cómodo, ya que cuando uno se incomoda en algún momento de una salida (sea el tipo de salida que sea) ya no se desincomoda (palabra inventada adrede) más hasta que regresa a su casa y se desliga de la incomodidad sufrida para no volver a reparar en ella.
Uff! Qué calor!!

miércoles, 27 de junio de 2012

Cae la noche...

...Y como siempre en cada día que finaliza, Buenos Aires, como toda ciudad cuando anochece, se pone mágica, hermosa y nos invita a soñar y a lo que cada uno considere lo más oportuno.

martes, 26 de junio de 2012

La discapacidad.

La discapacidad podemos decir que la tienen en primera instancia quienes por ver algo diferente a lo que acostumbran ver, tienen o sencillamente representa para ellos la normalidad (lo estándar), marcan una diferencia, valga la redundancia, entre eso nuevo y distinto que ven con respecto a lo que están acostumbrados a enfrentar normalmente en sus vidas.
Pero si de existir algo que diferencia a algunos seres de otros hablamos, en todo caso ¿cuál es el problema que exista y que se lo denomine de una u otra manera?
Es cierto que muchas veces caer en la denominación es un poco hiriente, según el contexto y el hecho o motivo que se esté nominando, pero hay que saber que si aparecen diferentes presentaciones de un mismo tipo de envase (por caracterizar como envase y para desligar de toda significación personal a las personas aunque suene un poco pueril hacerlo) es porque existen, están ahí y en algún momento alguien tuvo que llamarlas de alguna manera para referirse a ellas.
La discapacidad, a la que con el tiempo ha intentado llamársela con otros nombres que resultasen quizás un poco más inclusivos (dentro de qué digo yo, si es que ya de por si su nombre la excluía de algún lugar) remite a un impedimento de poder realizar, ejercer, llevar a cabo y/o exteriorizar aquello que el común de la gente (entiéndase las personas que no tienen ningún inconveniente en su motricidad y funcionamiento corporal y cerebral) hace normalmente sin ninguna dificultad.
Y es esa discapacidad que puede presentarse bajo cientos de formas la que en algunos casos, principalmente hace unos años atrás, una o dos décadas quizás, no más, representaba un motivo de estigma para quien debía llevarla adelante en su vida y enfrentarse a diferentes grupos de gente. Ya no sucede como antes, producto de que la mente, la inteligencia, y hasta el factor humano y sensible de las personas se ha ampliado y desarrollado considerablemente gracias a campañas, exhibiciones en programas de televisión de audiencia masiva dentro de la población (se puede estar a favor o en contra de este tipo de productos televisivos pero dentro de todo lo que conllevan y representan para la sociedad en algunos casos seguramente juegan a favor de un avance de la misma que representa un crecimiento e información y conocimiento de temas que hasta ese momento de ser mostrados por tal o cual programa ni se tenían en cuenta y valoraban por la gente) y a la maduración general decantada por el paso del tiempo y de la vida misma junto al crecimiento que se da en las sociedades de todo el mundo, algunas antes y otras después, lo que ha hecho que todo se vuelva más simple y fácil de sobrellevar para quienes tienen algún tipo de discapacidad y para quienes se enfrentan a tratar con personas que la padecen. Aunque en este último punto nunca entendí cual podría ser ese inconveniente en quienes no padecen de ninguna (discapacidad) al momento de enfrentarse con alguien que si la padece. Pero bueno, supongamos que desde la ignorancia del tema, desde el prurito o desde algún aspecto representara una incomodidad o inconveniente, eso ahora, afortunadamente ya no se ve (tanto) como antes.
Hasta se ha mejorado el tema de la inclusión en los niños, donde producto de no saber, además de la inocencia y franqueza de reacciones, podía (antes también) ser muy cruel lo que se generara entre un niño con discapacidad evidente para otro que al verlo y enfrentarse a él o a ella reaccionara de alguna forma negativa (burla, asombro desmesurado, llanto, alejamiento, desprecio, etc.) haciendo desatar un feo momento para el niño o niña vulnerados, para quien generaba el mal momento y para el resto de quienes presenciaban e intervenían en este disturbio y su contexto.
Hoy en día, gracias a la inclusión, repito, que se ha ido generando desde distintos ámbitos y a través de los diferentes canales (como puentes) de la sociedad, los niños toman el tema y lo aceptan entendiendo quizás que lo de afuera, eso que en otra época marcaba a fuego las relaciones entre las personas es algo que si bien sigue estando y se aprecia y tiene en cuenta, ha sido dejado a un lado al momento de interactuar y entablar una relación humana (compañeros de curso, de trabajo, de equipos para distintas actividades, etc.) que implique compartir mucho más que el verse y apreciarse físicamente unos a otros en tal o cual lugar y/o entorno. Algo muy snob, por cierto.
Así es, por lo tanto, que con el tiempo se han corregido desaciertos fundamentales del accionar de las personas que forman parte del colectivo que caracteriza a un pueblo, país o grupo de seres humanos que se maneja y desenvuelve de determinada manera frente a las mismas situaciones.
Podemos decir que si bien seguramente falta mucho por aprender y modificar, el cambio ya se ve y se siente considerablemente y esto es un estimulante muy bueno.
Aquella sociedad que en algún momento de su desarrollo y evolución logre no diferenciar negativamente entre uno y otro tipo de personas, generando de esta manera algún tipo de separación o alejamiento entre ellas, estará transitando por el camino de la igualdad total concebida para sanear, incluir, respetar y valorar la vida en cualquiera de sus formas. Nada más que eso. Y no es poca cosa.

lunes, 25 de junio de 2012

Golpe de estado en Paraguay.

Estamos viviendo tiempos difíciles con respecto a lo que sucede en Paraguay, eso es un hecho; y si bien los golpes de estado no son iguales en todos lados, este que se ha gestado en la república de Paraguay, es aunque diferente, un golpe también.
Desde las definiciones podría haber muchas opiniones que difieran entre sí de lo que opinen quienes están facultativamente preparados para abordar este tema, y como válido y universalmente amalgamador del mismo podríamos decir que lo clásico y constante de todo golpes de estado tiene que ver con el hecho de que se generan para derrocar a un presidente constitucional, elegido por el voto del pueblo, porque se encuentra éste violando algunos puntos de su mandato y generando una precariedad del estado de derecho y democrático.
Acá ha pasado esto, es decir, se dice desde el Parlamento que Lugo está violando normas constitucionales en lo que a su persona política y conducción del país tiene que ver, y sólo ateniéndonos estrictamente al hecho de la destitución de un gobernante constitucional por este tipo de motivos (la veracidad de los mismos es lo cuestionable en este caso) podemos afirmar que esto es claramente un golpe de estado parlamentario, y de esto no cabe ninguna duda al respecto.
Lugo, por otro lado, y tratando de evitar un baño de sangre en un momento caldeado de acusaciones y manifestaciones en su contra por parte de una elite política, convalida lo sucedido, aunque por lo que se ha podido ver en las últimas horas ha cambiado su discurso y asistirá a la reunión de Mercosur como Presidente legítimo del Paraguay, o al menos algo así se dice por el momento, y es por este motivo que teniendo en cuenta que, a las claras, este  movimiento golpista es anticonstitucional, hay que estar atento a los pasos a seguir por parte del (ahora) ex presidente y tener mucha responsabilidad, desde lo político, para poder avanzar sin deslegitimar la postura que tome (de hacerlo) Lugo, confiriéndose la potestad que en teoría le ha sido quitada.
Con esta minoría que ha realizado un golpe de estado lo que queda claro es que se ha generado un quebrantamiento de la constitucionalidad política de un gobierno elegido por el pueblo, donde un grupo pequeño de legisladores ha destituido al presidente que conducía los destinos de este país.
El apoyo de las naciones hermanas que se aúnan para intentar deslegitimar este golpe de estado en un país central del Mercosur (dato importante a tener en cuenta por la ubicación estratégica de este país en la zona) es un buen síntoma de que la unión de estos países tiene peso y sería bueno pensar que este peso podría hacerse valer ante hechos de esta magnitud que pueden influir considerablemente en la América del Sur y Latina.
Así estamos por estos días y toda nuestra solidaridad debe estar enfocada en pos de este país hermano y de su pueblo que está atravesando uno de los feos momentos que todos los países con pueblos libres y soberanos tratamos de evitar fortaleciendo la libertad, la igualdad y el derecho del pueblo mismo que es quien decide y debe seguir decidiendo, siempre, los destinos de su patria.

domingo, 24 de junio de 2012

Los animales.

Quien no pueda detenerse a mirar por un minuto en la mirada de un perro o de cualquier otro animal (ya que para el caso es lo mismo) y descubrir la bondad y la pureza que encierra la mirada de estos seres vivos no puede considerarse una persona que haya entendido como es ese cúmulo de cosas esenciales de esta vida.
Ese amor incalculable que está ahí, en cada ser de la especie animal, esperando a ser considerado por nosotros los seres humanos es un obsequio que la vida puede hacernos a todos, y que sólo requiere de cada uno y de la propia iniciativa para que se lleve a cabo y se realice en todas las personas que habitamos este mundo.
Son amores incondicionales y fidelidades absolutas, como nunca podrán aparecer ni alcanzarse desde un corazón humano que quiera ufanarse de ser parecido al de ellos, los animales.
Muchas cosas representa la vida terrenal, la obtención de metas, la llegada a objetivos, la generación de estímulos y el compartir afectos para sentirse un ser humano íntegro y completo. Más si todas estas cosas no van acompañadas de la felicidad que produce poder nivelar en algunos momentos de nuestra vida las vivencias con seres de la especie animal, seguramente nuestra vida estará incompleta y aún le faltará ser abrazada por esta magnífica experiencia de amor y compañerismo que produce el estar al lado de un amigo y compañero de vida no humano como son los animales.
Demos lugar a este tipo de relaciones que engrandecen la parte humana de cada persona, además de dignificarla y engrandecerla a cada momento de este mágico y supremo intercambio. Ellos quieren vivir su vida de la mejor manera que puedan, como nos pasa a cualquiera de nosotros, y en el caso de los animales domesticados es más evidente que desean estar junto a los hombres y mujeres que están desperdigados por el mundo entero, en muchos casos solos y abandonados y en otros con familias que podrían sumar a un integrante que solo aportará felicidad y amor haciéndose considerar uno más del grupo en poco tiempo.
El hombre los domesticó, entonces le corresponde al hombre hacerse cargo de ellos y no dejarlos a la deriva, solos y abandonados a su suerte ahora que ya ha pasado tanto tiempo de esas primeras búsquedas e intentos de hacerlos sociables creándoles un vínculo con los humanos que ellos tomaron, desarrollaron y están dispuestos a defender no entendiendo el porque de la vuelta atrás de estos mismos hombres que ahora los abandonan o no responden ante su situación de calle y desprotección total.
Con respecto a los salvajes, deben seguir siéndolo y gozando de la libertad que el mismo hombre debería cuidar y garantizarles durante todo el tiempo que dure sus vidas, no cazándolos, no asesinándolos, no atrapándolos y dejándolos vivir libremente en su hábitat natural, no queriendo tomar ventaja de sus vidas para lucro humano bajo ningún punto de vista.
Vienen a este mundo, como nosotros, para ser felices. Qué su encuentro con los seres humanos signifique un motivo de felicidad, seguridad y confianza y no de tortura, miedo y horror.
No podemos permitirnos el hecho de ser sinónimo de verdugos para la imagen que representa el hombre en la mayoría de los casos para con ellos, los animales.
Seamos entonces un canal de mejora para sus vidas, un puente entre aquello que puede hacerles bien y ayudarlos a vivir plenamente y la realización de esto mismo, ya sea en un bosque, en el mar o en el río, en un campo o en una selva junto al resto de los de sus especie o por el contrario en una casa, pasando del sillón del living a la cama de alguna habitación y rodeado de su familia -por adopción- humana.
Seres de amor y de luz que están ahí, de una u otra manera tan cerca nuestro, merecen lo mejor y es nuestra responsabilidad que así suceda.

sábado, 23 de junio de 2012

El que dirán.

Todos podemos (de hecho lo hacemos) vivir para los demás, eso es un hecho. Quien viva solo para si mismo tiene una vida muy solitaria en primera instancia, además de triste y poco desarrolladora.
Y en ese devenir de vivir por los demás es lógico que uno quiera agradar a todos y de la misma manera desee recibir una imagen -externa e interna- agradable de las personas que se nos acercan y entablan una comunicación y relación con nosotros.
Hasta acá todo bien, ¿no les parece?
Bueno, entonces ¿por qué están quienes ven mal que las personas quieran agradar a las demás personas? ¿Cuál sería el problema de estar bien, intentar estarlo interna y externamente, para ofrecer una linda cara de presentación, en todo sentido, a los demás?
Todo esto debido a que están quienes reniegan de los que quieren ser agradables, de los que se muestran con ganas de estar bien desde lo estético (porque no) y desde lo que pueden ofrecer a quienes se acerquen a ellos; y en definitiva ser una persona agradable que gusta de estar y sentirse bien, linda.
¿Será que esas personas que reniegan de todo esto lo hacen porque ellas no logran poder sentirse en un eje que las estimule a estar, o al menos intentar estar o sentirse, lindas? Y entendiéndose "estar lindos" por el simple y loable hecho de querer estar siempre un poco mejor, de verse un poco mejor, y de sentirse un poco mejor para uno en primera instancia y entonces ahí sí para los demás, después.
A grandes rasgos creo que es algo natural querer agradar, gustar y sentir que del otro lado están intentando hacer lo mismo con nosotros. No hay dudas. Desde siempre el hombre y la mujer han venido a este mundo para agradar, seducir e intentar verse bien.
Que nada nos saque de ese eje entonces y que aquellas personas que no pueden encontrarlo, se relajen y traten de comenzar a agradarse a sí mismas y agradar un poco a los demás, que no está mal hacerlo y disfrutarlo.
A animarse! Dale, no es un despropósito ni una falta de respeto para con uno mismo ni para con los demás hacerlo. Es más, quizás los demás LO ESTÉN ESPERANDO!!

viernes, 22 de junio de 2012

Dándome cuenta.

Yo no se que ha pasado, que fue lo que sucedió, pero a la cuenta de hacer una revisión sobre la gente que compartió diferentes momentos de su vida conmigo y yo de la mía con ellos a través de una amistad, a la fecha, no queda nadie.
Amigos, por llamarlos de alguna manera, de la infancia, del barrio, del colegio, de la universidad (no todos sino aquellos con los que logramos trascender el ámbito universitario, claro), y de la vida, ya no están.
Realmente puede que no sea tan sociable, visto a la distancia y teniendo en cuenta de que parece que se han, o nos hemos, o directamente me he alejado de esos vínculos. No sé. La verdad que no logro distinguir si he sido yo, ellos, o la vida y sus caminos que lo llevan a uno por determinados lugares y recovecos en donde a veces te encontrás más acompañado o "rodeado" de gente y en otras más solo, lo que ha hecho que en este momento me encuentre dándome cuenta de esto.
Quizás sea una etapa, aunque no lo creo. No lo sé. Pero es así al día de hoy. Lo veo y lo reconozco si bien realmente tampoco me quita el sueño o me preocupa drásticamente. C'est la vie, dirían algunos; pero el hecho de volcarlo en una entrada de mi blog es un indicio de que en cierta manera me llama la atención y no deja de ser algo en lo que no me ponga a pensar.
¿Ideas políticas y su apoyo y divulgación en las redes sociales particulares puede ser un motivo para que te sientan ajeno aunque hayas compartido con alguien muchos momentos de la vida, por el simple motivo de que ambas partes adopten posturas diferentes en la actualidad?
¿Creación de un vínculo que se privilegia en algún punto en la vida como el hecho de formar una pareja y alejarse (principalmente al principio) pero sólo momentáneamente del círculo de amigos podría ser un motivo para que te den de baja de "la lista" de los que integran ese vínculo?
¿Ser un poco más "casero" y no estar siempre al loro de las salidas y las reuniones que se llevan a cabo puede tildarte de amargo, agreta, o sencillamente de aparentar "que no querés estar con nadie" y por tal motivo se alejan de vos o te alejan definitivamente?
¿Tener una onda diferente al común de los del grupo puede hacer que te quieran evitar para no desamalgamar la idiosincrasia de determinado conjunto de personas?
¿Ser un motivo de envidia, vaya a saber por qué motivos (en las hipótesis entran todos los supuestos), y que por esta razón comiencen a no tolerarte se justifica si se ha compartido mucho camino juntos?
¿Ser una persona que no adopta una postura idéntica a la de todos los integrantes del grupo de amigos y que mantiene -corporal y mentalmente- su estilo aunque éste diste mucho de ser como el del común de los compañeros es motivo para olvidarse de ella?
Y así podría seguir esgrimiendo una y mil hipótesis para tratar de dar con el porque de la ausencia de quienes han estado en determinados momentos cerca de uno en otro tiempo, con mayor o menor regularidad e intensidad, y ahora ya no están; pero la verdad que con plasmar lo escrito hasta aquí, al menos por ahora, me alcanza ya que en todo caso será menester de los otros (o no, como siempre digo) fijarse que ha pasado, al igual que yo lo estoy haciendo con estas líneas.

jueves, 21 de junio de 2012

La compasión debe tocarnos el corazón de una buena vez por todas.

Siempre que quiero predisponerme para escribir una entrada, a no ser que ésta brote de mi interior en forma automática, debo posponer el tema a tratar ya que ante la impotencia y el dolor que siento al refrescar mi conocimiento sobre el poco valor y la indiferencia que le damos los seres humanos, o mejor dicho le dan los seres humanos (ya que de ninguna manera puedo incluirme yo dentro de este grupo de personas) al tema del dolor y el sufrimiento de seres de otra especie diferente a la nuestra, creo que no debo darme ni un respiro dejando de insistir en el hecho de propagar un mensaje que sea en pos de mejorar la vida de ellos, los animales.
Cada vez me toca más de cerca el darme cuenta de que hay mucho sufrimiento ahí afuera, más cerca o lejos de nosotros, pero ahí en esos lugares llamados mataderos donde el miedo está instalado en los indefensos y pequeños seres del reino animal que, al igual que nos pasaría a nosotros de estar en su lugar, temen ante el hecho de no saber bien que les va a suceder pero presintiendo que serán lastimados y que tarde o temprano eso que les espera, que no es bueno, se hará realidad, sucederá.
Por todo esto es que sigo empeñándome en no bajar la guardia tratando de llevar un mensaje de paz y de convivencia entre todos los seres de este planeta a quienes lean este tipo de entradas en mi blog, y para que todos los seres humanos entiendan que los animales nos necesitan, son vidas que aman a sus semejantes y nunca les harían ni les desearían el mal, y no esperan que necesitemos de ellos de la forma en la que el hombre los necesita. En esta cruzada por salvarles la vida, los animales nos necesitan mucho más de lo que nosotros necesitamos de ellos.
Es tiempo de ser compasivo, de dejar de mirar el propio ombligo de las comodidades y placeres personales a costa de cualquier cosa, incluido el sufrimiento y desgarrado dolor de otros seres para conseguirlo. Es tiempo de dejarse emocionar por una mirada animal que transmite tanto como la de otro ser humano. Es momento de permitirse la curiosidad por saber que es lo que pasa realmente con esos seres que terminan siendo nuestro alimento, nuestra diversión y los probadores vivientes de nuestros productos de belleza. Y es hora de dejar de ser tan egoísta y mirar hacia nuestro alrededor para volverse un ser bueno o al menos más bueno, piadoso y sensible.
Ellos, los animales, nos agradecerán cada minuto extra de una vida que, al día de hoy, es tan reducida y denigrante que en el mayor de los caso la muerte les llega (además de todo) para dar fin a tanto dolor, tormento y sufrimiento.
Yo no quiero pasar por esta vida siendo cómplice del sacrificio y la masacre diaria de millones de vidas inocentes que se exterminan bajo una mirada condescendiente que lo toma como algo natural y necesario para la subsistencia de la sociedad humana, cuando en realidad los humanos no necesitan de estas muertes para obtener alimentos, vestimentas y disfrutar de diferentes tipos de productos; y lo que sí realmente necesitan es recapacitar sobre el lugar que le dan a quienes los acompañan en este mundo y han relegado a un nivel de inferioridad y servidumbre a todo nivel para satisfacer sus propios instintos, placeres y caprichos.