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martes, 19 de noviembre de 2013

El impulso suicida.

Desde el impulso se puede hacer muchas cosas, incluso quitarse la vida. Ese momento en el que todo pierde sentido, valor y oportunidad de encarar algo y de enfrentarse, es un pozo en el que todos podemos caer y en el que algunos tienen más predisposición que otros, sin dudas, y por eso las cosas suceden.
Es éste un escrito desde el impulso también ya que al enterarme de una noticia que no tocaré en absoluto más que permitiendo expresarse a mi impulso me he sentido fastidiado y ofendido con el universo, y por un instante me permití enojarme con el mundo, con la vida, o quien sea que deba asumir mi enojo como una descarga contra él o contra ella, ya que si el mundo y la vida son tan variados y hay tanto por descubrir y aprovechar, y en definitiva por vivir, ¿por qué entonces están quienes caen bajo las redes de dejarse atrapar por el impulso suicida?
Es desahuciante y complicado asimilar y entender para quienes participamos de una noticia de esta magnitud, aunque sea a distancias físicas y emocionales enormes del lugar y la persona que protagoniza tal desafortunado intento que más allá de ser fallido o no es una mierda de desencadenante al cual se ha llegado por tales o cuales motivos que no nos toca a los que lo vemos de afuera juzgar ni tratar de encontrarles la solución, que uno no puede mantenerse inmutable o inmune ante el cimbronazo que produce tomar conocimiento de la misma.
Todo se vuelve tan oscuro, apagado y aplastante ante estas manifestaciones humanas que intentan acabar con la vida de una persona, que aparecen -inmediatamente de enterarse de lo sucedido- muchas sensaciones y manifestaciones -ahora en carne propia- como dolor, bronca, indignación, desazón, angustia y todo lo que de una forma u otra oprime el pecho.
Hay que rever cada vida, ya hablando de todos en general y de nadie en particular, para tratar de estar fuerte, siempre, y saberse acompañado por nuestra fortaleza; porque tratando es que se consiguen las cosas a las cuales se intenta llegar y porque asumiéndose débil, indefenso y pequeñito en este mundo duro, hostil y enorme es que contaremos al menos con un arma más ante estas caídas en los abismos de la vida que intentan arrojarnos y llevarnos, sin más, hacia la muerte.

viernes, 7 de junio de 2013

Seguir es el motivo y no dejar de apoyar con cada acción personal es el desafío.

Cada vez que, producto de links que voy abriendo o por publicaciones de amigos en Facebook y Twitter, aparece en la pantalla de mi computadora algún video que refleja la realidad del maltrato animal en cualquiera de sus formas a través de la industria humana renace en mí la indignación con respecto a toda esa gente que va por la vida no sólo desestimando sino también atacando a quienes intentamos defender de alguna manera los derechos de los animales presas de ella y de la tortura y muerte en pos de satisfacer al hombre por puro antojo de éste en todo tipo de manufactura que los involucre como principal y absoluta materia prima.
Es tan hondo el dolor que me produce ver algo de este tipo que sólo viene a reflejar una confirmación de lo que verdaderamente sucede cada día, que no puedo continuar viendo tremendas imágenes.
Las he visto, sí, porque era necesario entrar en conocimiento de todo aquello para abrazar verdaderamente y con total entrega la causa de no seguir siendo yo un motivo de perjuicio en la vida de estos animales que tanto sufren diariamente y padecen por causa de los seres humanos; pero ahora, en esta etapa al menos, no puedo seguir afrontando esas imágenes desgarradoras desde todo punto de vista y sólo me quedo con el hecho de seguir involucrado en la protección y contribución -desde mi lugar- a evitar que esto siga sucediendo y fomentándose a que suceda.
Son necesario este tipo de imágenes para poder darse cuenta que no es snobismo o exageración todo lo que proclamamos quienes pretendemos (no por nosotros, claro, sino por ellos, los maltratados animales no humanos) que se tome conciencia de todo este atropello sobre la vida para que poco a poco vaya disminuyendo el uso y utilización de todo lo relacionado a los animales para llegar así alguna vez a declinar la demanda y por tal motivo a menguar la oferta y la producción y realización de todo este tipo de industria; ya sea la cárnica, la textil con derivados de animales, la del cuero, y toda aquella que requiera del dolor de otros seres sintientes para poder llevarse a cabo.
Que no resista el hecho de verlos sufrir a través de una filmación no quiere decir que lo ignore, al contrario. Ver lo poco que puedo por estos días me reanuda, refuerza y compromete aún más en esta tarea difícil, contra molinos de viento, y absolutamente desprestigiada en muchos casos, de estar ahí, donde sea, por ellos, siendo su voz y su escudo ante la despreocupación e ignominia del ser humano frente al dolor y el sufrimiento de todo aquello que no sea de su círculo inmediatamente cercano; y no hablemos sólo de diferentes especies ya que sabemos que dentro de la misma naturaleza (humana) poco le importa el de al lado al ser humano mientras él y sus próximos estén bien; así que teniendo en cuenta esta idea, que podemos esperar para con respecto a la protección de seres de otra especie, en este caso.
Seguir es el motivo y no dejar de apoyar con cada acción personal es el desafío para poder estar ahí, en intenciones y acciones concretas y reales, abrazando la noble, necesaria y urgente causa de lograr una igualdad para todos los seres vivos con sistema nervioso central, capaces de sentir, sufrir, amar, extrañar, temer, alegrarse, emocionarse y todo eso que ya sabemos que nos pasa según el momento y el evento que estemos atravesando.
Por eso: ¿Sabiendo todo esto podemos seguir lastimando y desatendiendo a seres que como vos y como yo no merecen la muerte para placer ajeno?

viernes, 17 de mayo de 2013

La muerte.

¿Qué es la muerte? Pero no filosóficamente hablando sino la muerte como la conocemos la mayoría de los seres vivos, esa que lleva nuestro cuerpo físico a la tierra, a la cremación o al nicho; así nomás.
Vemos morir a diario a muchas personas, ya sea en el noticiero de tevé o en alguna noticia de la que tomamos conocimiento por lo relevante de la personalidad que la protagoniza o por las características del mismo deceso. Pero ¿es la muerte algo que pasa así como una noticia y nada más en nuestras vidas, cuando nos roza más cercana y profundamente?
Y claro que no lo es, ya que según la ubicación que tengamos en el entorno del desarrollo de una muerte va a ser la forma en la que la asumamos y la contemplemos en nuestra vida.
Pasa seguido, es un hecho, y algunos somos afortunados al poder afirmar que no somos a diario partícipes de este tipo de desenlaces con una proximidad que nos llegue a conmover, por decirlo de alguna manera gráfica.
Pero cuando pasa o se sabe que podría llegar a pasar, así sea o no tan cercano el entorno a nuestro círculo preciado, ¿será que es en ese momento cuando uno se plantea y piensa en todo aquello que simplemente no se tiene en cuenta en otros momentos en los que nada de este tipo puede imaginarse o aproximarse a nosotros?
¡Qué se yo! Es complejo. Lo cierto es que la muerte, para los que quedan (al menos durante el tiempo posterior a un hecho de este tipo) no puede asumirse como un paso afortunado a otro lugar, como una felicidad porque se ha dejado de sufrir o se ha pasado a una mejor vida, o todo ese tipo de cosas (dichos) que se suelen adjudicar piadosamente al hecho de una muerte. Los que quedan sufren, lloran y siempre -en su egoísmo quizás- pretenderían que se extendiera un poco más la estadía en este mundo de vivientes (?) de quien ha muerto.
Escribir por estas horas algo así hace referencia, sin dudas, a que en algún punto y por algún lugar, no demasiado cercano quizás aunque sí preciado y valorado con respecto a alguna persona que participa de estas horas importantes, veo y siento -porque parecería que todo así lo indica- que se puede dar un suceso de estas características. Por eso vino a mi el tema de la muerte y por eso volqué algunas palabras -las que salieron en forma fluida- hablando de esto. Pueda ser que me equivoque con respecto a la presunción de un desenlace que lleve hasta el lugar que trato en esta entrada y que no suceda, ojalá; aunque quizás con este deseo y este ojalá estoy pecando de ese egoísmo del que hablaba antes, pensando sólo en los que quedan y no en quien lleva en su cuerpo y en su alma el ritmo sofocante de este camino de sufrimiento y cansancio continuos, en este caso particular.
Que sea lo que deba ser. No es tiempo de pretender desviar el camino de una persona. Lo mejor para ella será lo que suceda.
La muerte viene con nosotros desde que nacemos entonces, nadie escapa a ella. Es un tema más de nuestra vida como el crecer y envejecer; como la salud y la enfermedad, y como todo aquello a lo que no podemos evitar acercarnos -aunque no lo deseemos- en algún momento de este camino hacia... hacia... ¿hacia dónde? y sí, justamente hacia la muerte.

domingo, 12 de mayo de 2013

El hambre.

Si significa lo mismo para todos los que en algún momento lo sentimos porque se nos hizo tarde para comer o se nos pasó el día sin probar bocado por ejemplo; ¿por qué se lo vive de tan diferente manera según las personas y motivos por el cual éste aparece?
Es abismal la diferencia que se da en cada "sentir hambre" y por este mismo motivo es que me encontré escribiendo esta entrada, sintiendo hambre por supuesto, y dándome cuenta de lo que voy a compartirles a continuación.
"Cuando hay hambre no hay pan duro", reza el dicho popular que alude a que cuando lo sentimos en nuestras tripas poca selección podemos aspirar a hacer si frente a nosotros tenemos, por ejemplo, un pedazo de pan (que no esté tan duro al menos) o algún otro tipo de comida.
Por eso, cuando realmente falta ese pan de todos los días, metafórica y realmente hablando, en una persona, hablamos de un hambre real, de ese que duele en la panza, del que no escatima en arrasar con la integridad de una población o grupo de seres vivos de la especie que sea y que si se hace presente deja secuelas que pueden marcar a quienes lo padecen, de por vida.
Por eso, y teniendo en cuenta el tema de las secuelas que puede traer consigo el hambre, si no es necesario pasar por él y es evitable el padecerlo, no se entiende que personas que seguramente podrían tener su heladera llena y un abanico de opciones alimenticias de lo más variado para elegir en cada comida, se sometan a este flagelo que racionalmente no se desea bajo ningún punto de vista que aparezca; como es el caso de quienes en el afán desmedido de estar flacos/as dejan de comer -literalmente- dando paso muchas veces también a la consabida secuela que el hambre (pero el hambre real, el que no se puede manejar) acarrea con su paso.
Entonces, ¿es necesario pasar hambre por una mera cuestión snobística cuando hay tanta gente en el mundo que lo debe padecer indefectiblemente en su vida y daría cualquier cosa para no padecerlo?
Otro tema son los ayunos. Ayunos que como no es difícil de suponer acarrean hambre también, por supuesto. ¿Y en pos de qué? ¿De mortificar el cuerpo para salvar el alma padeciendo de privaciones a título de una idea y/o costumbre religiosa?
No gente, el ser humano, al igual que los animales que no caen en ninguna de estas tonterías de generarse el hambre adrede para tal o cual fin, no viene a este mundo a sufrir ni a mortificar su vida para algo que no será apreciado ni disfrutado en ésta.
El hambre si aparece -¡qué no aparezca nunca, por favor!- debe ser paliado y erradicado con medidas que apunten a que no sea una situación permanente en ningún ser vivo. Nunca debe ser generado, ni deseado, ni buscado; no se puede ser tan imbécil ni irrespetuoso con quienes, como ya hemos dicho, lo padecen sin desearlo y aún a costa de su propia vida en muchísimos casos.
El hambre, presente desde el comienzo de los tiempos como un castigo divino, o generado por los poderosos a los reos que tenían prisioneros, o como un motivo de devastación de pueblos enteros y encarnado bajo tantos otros males más de la humanidad. Y siempre como algo malo, negativo, nefasto y que arrasa con lo bueno que encuentre a su paso.
Por eso creo que no es aceptable por respeto hacia uno mismo y hacia los demás, sea por el motivo que sea (exceptuando medidas médicas que requieran de horas de abstinencia de alimentos), someter al propio cuerpo y a los que tengamos a nuestro cargo, a ninguna situación de desidia como es la del hambre, ya sea que se dé en una precaria casita de una villa miseria o en la más lujosa mansión del más refinado barrio de cualquier ciudad del mundo.

miércoles, 8 de mayo de 2013

El Rinoceronte Negro ha sido declarado EXTINTO en África.

Es una triste noticia la que hoy me convoca en esta entreada de mi blog. Una de esas noticias que uno no quisiera dar nunca por el hecho que reviste lo que notifica pero que ante la brutalidad e ignominia de los seres humanos se generan y es conveniente darlas a conocer y divulgarlas para que sean disparadores de toma de conciencia (ojalá) en el arduo y lento camino de comenzar a revertir esta forma de vida tan paupérrima y miserable de los hombres y mujeres por sobre los animales.
Como lo indica el título de esta publicación el Rinoceronte Negro ha sido declarado extinto en África. Y no hay mucho más que agregar sobre el tema con respecto a lamentarse y hacerse eco de esta triste noticia porque ya está, ya se dio, ya pasó, es un hecho y es gran parte de la humanidad de hombres y mujeres que habitan este planeta la responsable de esta desaparición total y absoluta.
Esa misma parte de la humanidad que lleva a cabo tales atrocidades de quitar la vida a seres buenos, puros e inocentes que ningún mal le hacen al resto de los seres vivos que cohabitan con ellos en este mundo.
Esa misma parte de la humanidad que avala con el posterior uso y consumo de las diferentes partes del cuerpo de estas inocentes vidas asesinadas para satisfacer el snobismo humano, estos crímenes cometidos impunemente y a costa de beneficios económicos y egoístas.
Que se fundamenta la muerte de estos animales que llevó a su posterior extinción en la existencia de cazadores ilegales que vendían sus cuernos en Asia no es una revelación sorprendente, más sí terriblemente asquerosa, porque no es novedad que ese tipo de comercio negro siga dándose en el mundo y moviendo millones de dólares primero, y porque desenlaces de este tipo que terminan con la vida de especies enteras que previamente han sido masacradas y torturadas sin ningún tipo de escrúpulos es una devastadora y repugnante noción después, respectivamente.
Como decía, ya está, sólo resta esperar que al menos se tome conciencia que estas noticias no tienen que aparecer más en ningún portal o formato que sea; y no porque se las tape y oculte sino simplemente porque ya no se generan producto de una real y amorosa conciencia de respeto por la vida en todos los seres VIVOS, humanos y animales, de este planeta.

miércoles, 6 de marzo de 2013

HASTA SIEMPRE COMANDANTE. Y GRACIAS POR TODO.

LAS PERSONAS SE VAN
PERO LO QUE SEMBRARON QUEDA Y FLORECE
TODO EL TIEMPO.
GRACIAS COMANDANTE.
TODAS LAS PATRIAS LATINOAMERICANAS,
MÁS VIVAS Y UNIDAS QUE NUNCA,
LLORAN SU PARTIDA.

jueves, 24 de enero de 2013

Una mirada que llevaré conmigo mucho tiempo.

Si bien ya lo he comentado en una publicación que hice en mi muro de Facebook, creo que merece la reiteración -de acuerdo a mi modalidad de ser y vivir la vida en pos de proteger a través de mis acciones, y promocionar a través de mis redes sociales y mi blog, a todos los animales- el hecho que me sucedió en el viaje de regreso de mis vacaciones, el martes 22 de enero del corriente año.
El tema es así. Íbamos viajando en la ruta, cuando de repente nos acercamos hasta un camión que transportaba vacas, que sin lugar a dudas y como ocurre diariamente iban rumbo al matadero, y al adelantarnos y pasarlo, yo, que viajaba en el asiento del acompañante y por tal motivo podía ir más relajado observando el paisaje y lo que sucedía a mi alrededor, pude cruzar una mirada, una mirada real, con una vaquita, la que iba ubicada en último lugar en ese acoplado que las trasladaba, amontonadas y hacinadas bajo el rayo del sol y el intenso calor que hacía ese día.
En ese momento, y ante esa mirada cargada de incertidumbre, miedo, incomodidad y todo lo feo que alguien pueda experimentar, comencé a sentir algo triste y feo yo también; ya que para mi, que entiendo que ellos, los animales, al ser llevados rumbo al matadero saben que nada bueno les espera -de hecho está comprobado que llegan en un estado de estrés y desconcierto absolutos- fue una experiencia de lo más frustrante y desagradable haberme comunicado visualmente con este indefenso animal y no poder haber hecho nada más que seguir viaje rumbo a mi casa, en Buenos Aires, sabiendo en donde, o mejor dicho "en que" terminaría el de ella.
Por eso, renuevo, reasumo, reafirmo y vuelvo a elegir esta forma de vida que adopté hace tiempo en donde no me considero, junto al resto de los seres humanos, él único ser vivo que tiene derecho a la vida y a la felicidad, sino que por el contrario asumo y proclamo la idea de que todos los seres vivos -con sistema nervioso central, si se quiere, para ser más específico, que es aquel que nos hace poseedores de sentimientos de emoción, miedo, tristeza, felicidad, amor, etc.- podamos vivir plena y libremente sin la eterna y constante presión de que nuestros días estén contados, sólo para el hecho de satisfacer los placeres de los hombre y mujeres que hacen uso de ellos para comer, vestirse, divertirse y desvalorizarlos, cuando por otro lado quizás después se paseen con un perrito, un gato, un hurón -o cualquier animal que se ponga de moda- y se hagan los protectores y amantes de los animales.
O se protege a todos, pero a T-O-D-O-S, o se hace una revisión de los propios valores para tratar de entender que las cosas a medias, las medias tintas, no sirven.

sábado, 27 de octubre de 2012

Gracias por todo Néstor. Ya dos años, y te siguen naciendo flores.



VIROLA.
(Tango dedicado a Néstor Kirchner, a su memoria.)

Letra: Luis Longhi
Música: Guillermo Fernández
Realización audiovisual: Gerardo Villacorta
Producción artística: Horacio Bouchoux
Producción general: Centro Cultural Héctor Oesterheld


Asoma un resplandor. Clima de ilusión
Cosas que se tiran al pasar
Porque el mañana dice la gente
Mide su empeño con sutil serenidad

Eco atronador. Fruto del amor
Aire, sudestada, vendaval
La forma de las nubes no dibuja la ilusión
Es como la matriz de tu pasión

Virola
Hoy no está sola la plaza
Los pibes juegan, se abrazan
Si hasta Racing se prendió

Virola
Tu sueño nunca se acaba
Volvé tranquilo a tu casa
Que Goliat ya se quebró

Virola
Este tango hoy te llora
De alegría porque vos
Escribiste el argumento
De un nuevo octubre que será mejor

Faro relumbrón. Mueca sin adiós
Chueco mocasín toda ocasión
En cada pueblo verás tu gente
Con otro aliento renovando tu canción

Vamos corazón. Puja en tu dolor
De esto surge un punto cardinal
La gloria está en la rosa que dejaste en tu balcón
En ella está la forma de tu voz

Virola
Hoy no está sola plaza
Los pibes juegan, se abrazan
Si hasta Racing se prendió

Virola
Tu sueño nunca se acaba
Volvé tranquilo a tu casa
Que Goliat ya se quebró

Virola
Este tango hoy te llora
De alegría porque vos
Escribiste el argumento
De un nuevo octubre que será mejor




Néstor Carlos Kirchner
(25 de febrero de 1950 – 27 de octubre de 2010)

lunes, 6 de agosto de 2012

Efemérides nefastas de un día como hoy, en 1945.

El 6 de agosto de 1945,
cerca de las 8:12 am,
el bombardero B-29
llamado Enola Gay,
piloteado por el Coronel
de los EE.UU., Paul Tibbets,
dejó caer la bomba
cuyo nombre en código
era Little Boy,
sobre la ciudad de Hiroshima.
La explosión mató
a 140.000 personas.
Muchos murieron de manera instantánea
y otros, debido a enfermedades
causadas por la radiación.
Tres días después,
el 9 de agosto,
Fat Man, una segunda bomba atómica,
sería lanzada por
los norteamericanos sobre
la ciudad de Nagasaki
matando a 70.000
personas más.

jueves, 26 de julio de 2012

A 60 años de la partida física de la Compañera Evita.

Un día como este hace 6 décadas, partía de este mundo dejando una marca imborrable en la vida política y cívica de nuestro país la Compañera María Eva Duarte de Perón, a quien todos cariñosamente llamaban y seguimos llamando EVITA.
Va este emotivo video en conmemoración de tan fatídica efemérides.



jueves, 21 de junio de 2012

La compasión debe tocarnos el corazón de una buena vez por todas.

Siempre que quiero predisponerme para escribir una entrada, a no ser que ésta brote de mi interior en forma automática, debo posponer el tema a tratar ya que ante la impotencia y el dolor que siento al refrescar mi conocimiento sobre el poco valor y la indiferencia que le damos los seres humanos, o mejor dicho le dan los seres humanos (ya que de ninguna manera puedo incluirme yo dentro de este grupo de personas) al tema del dolor y el sufrimiento de seres de otra especie diferente a la nuestra, creo que no debo darme ni un respiro dejando de insistir en el hecho de propagar un mensaje que sea en pos de mejorar la vida de ellos, los animales.
Cada vez me toca más de cerca el darme cuenta de que hay mucho sufrimiento ahí afuera, más cerca o lejos de nosotros, pero ahí en esos lugares llamados mataderos donde el miedo está instalado en los indefensos y pequeños seres del reino animal que, al igual que nos pasaría a nosotros de estar en su lugar, temen ante el hecho de no saber bien que les va a suceder pero presintiendo que serán lastimados y que tarde o temprano eso que les espera, que no es bueno, se hará realidad, sucederá.
Por todo esto es que sigo empeñándome en no bajar la guardia tratando de llevar un mensaje de paz y de convivencia entre todos los seres de este planeta a quienes lean este tipo de entradas en mi blog, y para que todos los seres humanos entiendan que los animales nos necesitan, son vidas que aman a sus semejantes y nunca les harían ni les desearían el mal, y no esperan que necesitemos de ellos de la forma en la que el hombre los necesita. En esta cruzada por salvarles la vida, los animales nos necesitan mucho más de lo que nosotros necesitamos de ellos.
Es tiempo de ser compasivo, de dejar de mirar el propio ombligo de las comodidades y placeres personales a costa de cualquier cosa, incluido el sufrimiento y desgarrado dolor de otros seres para conseguirlo. Es tiempo de dejarse emocionar por una mirada animal que transmite tanto como la de otro ser humano. Es momento de permitirse la curiosidad por saber que es lo que pasa realmente con esos seres que terminan siendo nuestro alimento, nuestra diversión y los probadores vivientes de nuestros productos de belleza. Y es hora de dejar de ser tan egoísta y mirar hacia nuestro alrededor para volverse un ser bueno o al menos más bueno, piadoso y sensible.
Ellos, los animales, nos agradecerán cada minuto extra de una vida que, al día de hoy, es tan reducida y denigrante que en el mayor de los caso la muerte les llega (además de todo) para dar fin a tanto dolor, tormento y sufrimiento.
Yo no quiero pasar por esta vida siendo cómplice del sacrificio y la masacre diaria de millones de vidas inocentes que se exterminan bajo una mirada condescendiente que lo toma como algo natural y necesario para la subsistencia de la sociedad humana, cuando en realidad los humanos no necesitan de estas muertes para obtener alimentos, vestimentas y disfrutar de diferentes tipos de productos; y lo que sí realmente necesitan es recapacitar sobre el lugar que le dan a quienes los acompañan en este mundo y han relegado a un nivel de inferioridad y servidumbre a todo nivel para satisfacer sus propios instintos, placeres y caprichos.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Lo que no sirve, se tira. ¡¡Qué HORROR!!

Este video fue tomado en las afuera de una empresa lechera de Antioquía. Es algo explicativo sobre la crueldad de este tipo de industrias ya que muestra que cuando las mamás vacas tienen a sus hijas/os se les deja una semana juntos para que tomen la leche del calostro (la cual no puede ser consumida por los seres humanos) pero luego de esta semana si es hembra, se dejará en el establo para explotarle su leche a causa de embarazos y si es macho, entonces será metido en un costal y tirado a los lados de la carretera con el fin de venderlo para carne de ternera, es decir, de consumo.
Acá, un grupo de terneros machos que han corrido con esta triste suerte, no peor de todos modos que la de sus hermanitas que quedan en el establo para reemplazar en el futuro a sus madres.

miércoles, 11 de abril de 2012

Es hora de ponerse a pensar en esto.

Si me pongo a pensar en la matanza y tortura indiscriminada que los hombres le damos a los animales que consideramos desde tiempos abismales como fuente de nuestra alimentación, siento una sensación mezcla de asco, bronca, impotencia y dolor.
Yo me incluyo dentro del grupo de quienes masacran la vida de estos indefensos seres que ningún mal nos hacen y ninguna amenaza representan para nuestra vida simplemente porque pertenezco a la especie humana. Pero hasta ahí. Nada más que hasta ahí ya que hace un tiempo me he dado cuenta de que estaba siendo cómplice de ese verdadero holocausto diario y sin otra necesidad que la de ser justo y tratar de hacer de este mundo un lugar más justo para todos los seres vivos que en él vivimos dejé esa vieja costumbre que sostenía, inculcada por esta sociedad que ve en la carne y sus derivados todas las vitaminas y proteínas necesarias e indispensables que nuestro organismo necesita para poder vivir no admitiendo que justamente son las que mejor le harían a cada organismo si prescindiera de ellas.
Y la fea sensación que me invade va más allá del tema de la alimentación ya que sin ir más lejos en busca de ejemplos no comprendo como hay gente que siga adhiriendo a la moda (¿?) de usar abrigos y prendas confeccionadas con pieles de animales. ¡Qué horror! Si se pusieran a pensar al menos 1 minuto en lo que el armado de esa prenda que luego usan significa para el o los animales que tienen que proveerla, creo que no podrían ponerse después esa ropa sin sentirse un poco injustos y avergonzados de llevarla encima.
Las carteras, los bolsos, las pulseras, los zapatos, los sombreros y los gorros, los pantalones, las chaquetas, los chalecos, las camperas, los sacos y el enorme abanico de opciones de objetos para vestir hechos en cuero es infinito tanto como la cantidad de usuarios que esperan encontrarlos en las vidrieras para adquirirlos y llevarlos feliz y orgullosamente sobre sus cuerpos. Pero, ¿se pondrán a pensar que en muchas ocasiones ese cuero que están llevando encima del propio fue arrancado masacrando a una víctima animal que hasta pudo haber estado viva mientras la despojaban de su piel? ¿Y en el dolor ajeno, ese que estos animales sienten como cualquier ser provisto de sistema nervioso?
No entiendo como la gente puede seguir en su postura egoísta, snob, costumbrista y hasta folclórica de usar  objetos de cuero y no modificar su forma de pensamiento cuando se enfrenta a verdades como las que se divulgan, en menor grado claro, por varios canales de la web y que no hacen más que aspirar a tratar de conseguir cada vez más adeptos a una forma de vida que respete a todos los seres vivos y sintientes por igual. Porque todos lo merecen, porque todos lo merecemos.
Yo abordo este tema desde la autoridad que me confiere haber podido cruzar esa línea que hoy me ubica del lado de los que aportamos a la causa de salvar vidas y por este motivo, y aunque nunca fui muy carnívoro en mi alimentación aunque sí un consumidor 'con todas las letras' de los derivados de la leche animal, hoy me siento en condiciones de ayudar a instalar el tema de dar a conocer las bondades de un estilo de vida vegano para quien lo asume y para el resto de los seres vivos que habitan este planeta. Algo que va más allá de comer una fruta o una verdura en lugar de carne de vaca, de cordero, de pollo, de pescado, etc; y que se expande en todos los actos cotidianos de quienes lo asumimos con la finalidad de tener un estilo de vida más sano y respetuoso con los animales y la naturaleza.

jueves, 1 de marzo de 2012

Amor de compañeros animales NUNCA SE OLVIDA.

Siempre quise tenerlo a Boro, lo sé. Estaba predestinado para mi tener un perrito como es mi actual mascota. Era así y así debía pasarnos a los dos; a él y a mi.
Pero mucho antes de que Boro llegara a mi vida, llegó otro perrito llamado Brandon que amé con todo mi corazón y que estuvo poco tiempo conmigo porque lo atropellaron con un automóvil y me lo arrancaron, literalmente, de mi lado.
Sufrí mucho por su ausencia, mucho. Lloré mucho también. Y si bien era chico sé que ese dolor que me llevó un largo tiempo de recuperación y superación al no tener más a mi lado al perro que había elegido y que tanto amaba, fue el que me hizo entender que pasaría mucho tiempo hasta volver a tener otro perrito de estas características.
Vinieron perritas después a mi casa, y de alguna yo fui el dueño por sobre el resto de mi familia, y las amé con todo mi corazón también; pero nunca más un perrito, un macho.
Y fue así que desde ese entonces siempre dije que mi próximo perro, ese que yo tendría cuando viviese solo, sería un macho y se llamaría Boro. Nunca sabré porque elegí ese nombre, la verdad nunca pude recordar si hubo algo que me lo hizo escoger, pero bueno, eso ya es otra historia.
Retomando: decía que yo sabía que ese día iba a llegar alguna vez. No sabía cuando, tampoco lo planeaba; sólo tenía la certeza de que ese momento llegaría cuando el tiempo me diese la nueva oportunidad de vivir "mi experiencia" de dueño de otro perrito, como aquel que no pude disfrutar y del que tanto me marcó su prematura partida, desgarrándome el corazón, no exagero.
Pasado el tiempo, pero mucho, mucho tiempo, Boro llegó a mi vida y todos los cuidados, atenciones y amor que Él recibe de mi parte son lo mínimo que se merece teniendo en cuenta el largo tiempo de espera.
Pero Boro no reemplazó a Brandon. NO. Y como en este momento lo pienso y lo recuerdo a él, a ese primer perrito amigo que llegó a mi vida, sólo me quedaré con su imagen y, valga la redundancia, con su recuerdo. Boro, sabrá entenderme.

BRANDON, MI CHIQUITO, SEGUíS Y SEGUIRÁS EN MI CORAZÓN. SIEMPRE. TE AMO. ♥

domingo, 12 de febrero de 2012