miércoles, 22 de febrero de 2012

Tragedia en Once. Ahora, más de lo mismo pero sin soluciones a futuro.

Ahora hay y seguirá habiendo en los próximos días miles de debates, hipótesis y demás artilugios que tiendan a tratar el tema en vigencia y que sólo serán llevados a cabo para ocupar horas y horas de diferentes programas que en realidad poco van a influir para el mejor funcionamiento a futuro de los servicios de transporte público, en este caso.
Es el accidente en sí el que puede llegar a provocar, mediante su magnitud y consecuencia, un cambio o una puesta en relevancia que conlleve un cambio a futuro, pero es triste que siempre, después de que se suceden estas tragedias, se le ponga atención desde los medios de comunicación y desde los diferentes sectores de la sociedad civil y política a este tipo de fallas que se repiten a diario en más de una empresa de transporte y sus formaciones.
Todo lo que se diga por estas horas va a ser presa de diferentes reacciones y sería bueno mantener la calma al momento de abordar las discusiones sobre este accidente; pero es imposible pedir mesura ante tanta muerte e irresponsabilidad de algunas empresa, entidades o personas que la justicia se encargará de encontrar y (esperemos) condenar para que no tengamos que volver a amanecer con este tipo de noticias que sería urgente que no se repitan.

Tragedia en Once.

Tragedias como la que ocurrió esta mañana en Once me dejan conmovido. Además del estupor ante tanta muerte y gente herida esto me provoca tristeza y ganas de saber que pasa realmente con las condiciones de los medios de transporte público.
Una formación de 8 vagones de la línea Sarmiento, a la que por el momento se cree que le fallaron los frenos, chocó de frente con la valla de contención de la estación Once. El saldo: 49 muertos y más de 600 heridos. Una cifra catastrófica a lo que debemos agregar que entre 50 y 100 personas están heridas de gravedad dentro de los que se incluyen 2 menores también en estado grave, que debieron ser trasladados al Hospital de Niños.
Los canales para que la gente se pueda comunicar para averiguar sobre la lista de heridos, son varios. Uno es el número de teléfono 136 al que se puede llamar las 24 horas y el otro es a través de la página web del Gobierno de la Ciudad http://buenosaires.gov.ar
La Policía Federal, también ha provisto de un número telefónico para este duro trámite: 4370-5920, siendo la Policía Federal a quien le corresponde notificar acerca de las víctimas fatales.

Hasta el momento esto es todo lo que se sabe y se informa. Sólo queda un feo sabor como el que dejan siempre accidentes, de esta magnitud y estas características, que involucran a tanta gente.

lunes, 20 de febrero de 2012

Felicidad.

Cada tanto me doy cuenta que propago desde mi discurso la felicidad, sencillamente porque estoy en la constante búsqueda de alcanzarla, en ese camino que uno comienza a transitar desde que nace, a diferentes escalas por supuesto cuando se es niño, adolescente y finalmente adulto, pero que siempre se permanece en esa tarea que nunca termina, sino hasta el día en que dejamos esta vida y, con mayores a menores momentos de felicidad, damos por terminado nuestro peregrinar por acá.
Dicho desde otro lugar: digo que soy feliz pero no, no lo soy, sino que intento llegar a serlo y sabiendo que ese intento nunca tendrá un puerto de llegada y que sólo se constituye por diferentes momentos de mayor o menor intensidad y duración, es que ya me siento feliz porque después de todo estar en la búsqueda es lo que ya nos transforma en miembros de ese grupo que aspira a ser eso que ya siente que es y que continuará buscando por siempre.
Quien no intente ser feliz y desee vivir una vida triste, opaca y miserable, adrede o sin proponérselo, porque sencillamente ni se interese por este tema puntual de la felicidad en la vida, quizás pueda considerarse como alguien que no es feliz, sí; alguien "no triste" sino sencillamente sin esa luz y brillo interior que nos da el camino de estar en esa tarea imparable de ir tras ese estado anhelado e ideal.
Y quizás seamos los que podamos considerarnos los más emotivos, sentimentales y hasta tristes quienes buscamos y andamos en el camino de la Felicidad ya que al estar en ese andar seguramente nos permitimos más la emoción y lo sensible de la existencia que siempre hacen tanto bien para arar el camino que pase por el campo de nuestro corazón, haciéndolo más dócil y bondadoso, como un motivo más de ayuda para hallarnos en esa senda que tanto nos convoca y nos llama.
Sigo buscando entonces la felicidad y me doy cuenta por tal motivo de que me falta mucho para poder escribir la entrada de mi blog que me anuncie como un ser que tiene la mayor parte de los días de su vida felices. Los tengo sí, y a diario, lo sé; pero también se me entremezclan con los otros días que se confunden con tristeza, desasosiego, decepción, frustración, dolor, impotencia y tantas otras cosas que pareciera que están en el opuesto del camino de la felicidad pero que sin embargo podríamos afirmar sin temor a equivocarnos que forman parte vital de este camino y que a través de su tránsito por éstas estepas un poco áridas y desoladoras, nos acercan un poco más a esa meta esperada, que recordemos que nunca será alcanzada definitivamente y que seguiremos día tras día en pos de ella, toda nuestra vida.
¡Qué bueno estar en el camino entonces!! Lo celebro y me alegro!!
Espero tener al final de mis días más momentos en los que haya estado cerca del ideal de Felicidad que buscaba que los que haya estado lejos, y que mi balance de este estado que engrandece el corazón de las personas y tan bien nos hace sea positivo y me deje un buen saldo final como coronación de una vida en continua búsqueda de ella.
Otra vez: ¡Qué bueno estar en el camino!! Me siento Feliz de tener estas ganas y ubicarme en este lugar de búsqueda e intento de llegar a sentirme cada día mejor, más Feliz.

domingo, 19 de febrero de 2012

Capturas fotográficas impecables de Seth Casteel.

Amo a los perros y me encanta fotografiarlos. Especialmente al mío, Boro, claro.
Pero esto nunca se me había ocurrido.


Buenísima experiencia fotográfica!

martes, 14 de febrero de 2012

Donde nos lleve nuestra imaginación, allí estaremos.

 
Seamos como niños. Alimentemos a ese pequeño ser que nunca debe irse de nosotros y que puede acompañarnos toda la vida. Mantengamos esa consigna todos y cada uno de los días de nuestra vida, SIEMPRE.
Que no muera el hada que aparece con la primera sonrisa de cada niño y niña que nace y que de ahí en adelante los acompaña hasta el día en que ese niño o niña (interior que todos tenemos) decide dejar de creer en ella, y de esta manera, muere.
La alegría que nos deja en el alma el hecho de seguir manteniendo esa posibilidad de ver todo a través de un tamiz superior a todo tipo de posturas que podamos adoptar frente a la vida es la de seguir siendo niños, si, ésa es.
No le demos lugar a la muerte de nuestro hada, que nos cuida, acompaña y muestra parte del camino a seguir.
No tiene que ver con ser mayores de edad, estar casados, de novios, con hijos, o con responsabilidades laborales y sociales... No, nada que ver. Sólo tiene que ver con la decisión y las ganas reales de apostar a la magia que se encuentra en cada pequeña cosa a la que nos enfrentamos cada día, vivimos y compartimos.
La magia está y estará donde nosotros nos permitamos encontrarla, verla. Sólo demos rienda suelta a nuestra imaginación y abramos y preparemos el corazón para emocionarnos, sentir y vivir bajo el signo y el brillo de la eterna felicidad.
Nada podrá opacárnosla. Nada. Decidamos entonces vivir abrazando esta soñada vida que puede hacerse realidad con sólo desearlo.
Quizás me acerque con mi relato a la vida soñada que propone Peter Pan, sí; puede ser. Pero, ¿qué pasa?. Después de todo cada uno debe tomar los caminos que considere "los mejores para su vida". Y en mi caso, lo mejor es recorrer los que ayuden a crecer en amor, felicidad, emociones verdaderas, respeto y paz.
Realmente deseo que todos podamos andar estos caminos y encontrarnos algún día, y emocionarnos y abrazarnos en la alegría de permitirnos vivir en un mundo que tiene infinitas cosas buenas, positivas, hermosas y mágicas para nosotros.


Y recuerden: "Donde nos lleve nuestra imaginación, allí estaremos."

domingo, 12 de febrero de 2012

viernes, 3 de febrero de 2012

Vivir la vida.

Porque ¿qué es la vida sino una serie de sucesos que se van desarrollando para definirnos como personas? Sólo eso, y a partir de eso todo lo demás, claro.
Estoy viviendo cada minuto de mi vida como si fuera uno de esos que uno tiene por changüí ya que es sólo así que logro enfocarme en todo aquello que quiero conservar de mi persona, en todo aquello que quiero cambiar, y en todo aquello que quiero mejorar aunque no erradicar totalmente de mi vida.
Cada día es un nuevo tiempo para poder lograr todo aquello que, en definitiva, estamos buscando todos nosotros desde siempre, desde el principio de nuestras vidas, muchas veces sin darnos cuenta.
Escuchar música por ejemplo ─buena música─ a mi me hace crecer continuamente. Estar junto a mi perro y apreciar lo poco que Él necesita para ser feliz dando a la vez tanto a cambio me hace mejor persona y me ayuda a valorar pequeñeces que terminan haciéndome inmensamente feliz, también.
Todo me sirve, de todo saco algo positivo y cuando vienen los feos tiempos (suena a frase hecha pero es así) trato de juntar fuerzas de todos los buenos momentos que viví, pasar como sea el mal momento, y tratar de sacar alguna enseñanza que me ayude a crecer y a mejorar como persona, además de que me sirva para enfrentar futuras desavenencias.
Vivir, tan complicado según el lugar que a uno le toque ocupar en esta vida y tan propicio para poder crecer y prolongar los buenos tiempos según uno pueda estar trabajando y mejorando la claridad con que se aprecian y enfrentan las cosas.
Es así la vida, un conjunto de momentos que enaltecen a veces, ofuscan otras, alegran algunas, entristecen también, emocionan cada tanto, lastiman dos por tres y así mucho más; momentos todos mezclados que llegan a nosotros y como llegan se van para dar paso a los siguientes, sin un orden que uno pueda establecer o diagramar.
Por eso quiero seguir festejando que estoy acá, en esta época y con todo este contexto y este tiempo para poder vivir cada día; mi contexto y mi tiempo, los de cada día de mi vida.

sábado, 28 de enero de 2012

La Soledad.

La soledad. ¿De qué va la soledad? ¿Qué onda? ¿Dentro de que lugar la encuadro? ¿Un estado, una sensación, una realidad, un momento...?
Creo sinceramente que muchas personas, todas en realidad, han atravesado alguna vez en sus vidas esas horas donde se han sentido completamente solas, amén de contar con alguna compañía y aunque ésta con su presencia, literalmente, hiciera que esa persona no estuviera sola.
Atravesamos diferentes tipos de soledad a lo largo de nuestra vida y está en nosotros aprovecharlo para sacar frutos de ella ya que bien usada podemos lograr hallar respuestas, encontrarnos a nosotros mismos o simplemente descansar del "ruido" que a veces implica estar con alguien. También está en nosotros poder escaparnos de ella logrando que no termine por entumecer los días, las etapas o los tiempos en donde se hace presente e intenta instalarse.
La soledad, esa soledad que mal entendida a veces, en primera instancia causa desasosiego, angustia, abandono y que tanto puede llegar a oprimirnos el corazón.
Esa misma soledad a la que por otro lado uno se va acostumbrando y a la que con el tiempo se la lleva de una manera tolerable comparado a como pueden llegar a enfrentarla y asumirla personas que recién estén comenzando a vivirla y transitarla.
Quizás me sienta sólo y por eso broten de mi estas palabras casi sin pensar demasiado en los conceptos e ideas que voy vertiendo en esta entrada, pero no estoy sólo, claro que no. Tengo un magnífico compañero de la vida que es mi perro, mascota, amigo y a estar altura mi hijo, llamado Boro; pero abocando a la idea de la soledad que traspasa la compañía en determinados momentos de nuestra vida, quizás hoy si me sienta solo. Quizás, en todo caso, hoy sienta que Boro y yo estamos solos. Y, siguiendo con la idea que venimos manejando, solos pero acompañados a la vez en esa soledad más grande y más compleja.
Si, si. La soledad que desde siempre aparece en la vida de todos los habitantes de este planeta, ahí está y ahí seguirá estando, siempre.
Seguramente la soledad aparece y se hace notar para demostrarnos en determinados momentos que de una u otra manera es necesario que aparezca; y que de no ser así, y recurriendo a las herramientas que cada persona considere oportunas, se la podrá combatir, alejar y sacar de la propia vida hasta que "ella" vuelva a golpear a nuestra puerta.

martes, 27 de diciembre de 2011

SALUTE!!

FELICIDADES PARA TODOS. BUENOS MOMENTOS EN BUENAS COMPAÑÍAS.
AMOR, MUCHO AMOR. PAZ Y RESPETO ENTRE TODOS LOS HABITANTES DE ESTE MUNDO.
BUEN TÉRMINO DE AÑO Y GRAN COMIENZO DEL PRÓXIMO. TODOS NOS LO MERECEMOS!!!
SALUDOS Y BUENOS DESEOS HOY Y SIEMPRE AMIGOS Y COMPAÑEROS!!!

jueves, 15 de diciembre de 2011

PíA. GRACIAS. FUISTE UN SOL EN NUESTRAS VIDAS. ♥

Ante una pérdida irreparable, el dolor aparece en nuestra vida para dar cuenta de que "eso" que se está perdiendo y lo origina, ha sido muy bueno y nos hace daño caer en la cuenta de ello.
Hoy sufro porque despido a mi hermosa, viejita y dulce mascota llamada Pía. Una perrita que encontré hace más de 21 años atrás misionando con un grupo parroquial de mi ciudad natal en una casita muy humilde de donde vi salir -literalmente- una bola blanca de pelos que rodaba (corría) por un patio de tierra. Fue en ese momento donde me enamoré de esa bola peluda blanca que con el tiempo, y producto de aparecer con ella en mi casa así de la nada, pasó a formar parte de mi familia y fue una excelente y fiel integrante que nunca causó ningún problema y ni mordió a ningún otro perro o persona jamás. Una dulce. Un placer.
Ella, "La Pía" como le decíamos siempre en casa de mis viejos, ahora se fue, viejita, con sus achaques y dolores; pero más allá de eso, se fue.
Descansa tranquilita seguramente en un lugar de perros que parafraseando una frase de Will Rogers repito y proclamo para mi en este momento: "Si los perros no van al cielo, cuando muera quiero ir a donde ellos van"; y deseo que esté mimada en retribución de todo el amor que ella nos dio y dejó en su paso por nuestra casa.
Hubiese sido egoísta querer mantenerla con nosotros ya que se la veía débil, alejada y muy muy apesadumbrada. Por eso si se fue, ella solita, sin la necesidad de recurrir a ninguna ayuda de nuestra parte, es mejor que así haya sido.
Hay un solo recuerdo que me hace llorar al pensar en ella en este momento, además de todo el dolor que me provoca vivir estas horas en las que comenzamos, cada integrante de mi famila a su modo, a caer en la cuenta de que Pía ya no está; y lo voy a compartir para sacarme ese dolor y poder relajarme un poco más.
Ese recuerdo es tener la imagen en mi cabeza de ella que siempre pasaba todo el día adentro de casa y a la noche la sacábamos al patio y ella solita se iba a dormir al lavadero que está en el fondo de mi casa. Bueno, esa imagen, la de verla tan pequeñita internarse en lo oscuro del jardín para irse a su camita allá en el lavadero, hoy la recuerdo, me enternece y me hace emocionar (como me sucede ahora mientras escribo esto).
Pía, mi querida, mi chiquita Pía, qué suerte que pasé a visitarlos el viernes pasado y pude abrazarte, darte besitos y decirte que te quería y que entendía que quizás estabas cansadita y que por tal motivo yo, Facu, quien te había encontrado, elegido y llevado a casa, iba a tratar de entender que las cosas tuvieran el desenlace que fuera en definitiva el mejor para vos.
Mi Pía, te voy a extrañar y como nunca se está lo suficientemente preparado para este tipo de partidas, voy a sentir tu ausencia seguramente en estas próximas fiestas cuando vaya a casa, a tu casa, y no te vea debajo de alguna cama o yéndote a dormir al lavadero al finalizar el día.