sábado, 13 de abril de 2013

Otoño.

Es el paisaje de este tipo de días, propio de esta estación del año, una sucesión de imágenes que se acercan a la calidez, si bien fresca aunque suene contradictorio, de las jornadas en las que el sol brilla con menos fuerza que en el verano que ya ha quedado atrás y donde las temperaturas van oscilando entre frías y moderadas para ir preparando a nuestro cuerpo para los tiempos que desde ahora en más comienzan a hacerse presente por estos lares del mundo.
Amarillo, marrón, anaranjado, colorado, y colores de este estilo van cubriendo nuestra visión al ir por la calle.
Colores poéticos si se quiere, que muchas veces van acompañados del característico sonido a hojas de árboles que se mueven en sus copas por el viento o que simplemente caen sobre la vereda frente a la imposibilidad de seguir manteniéndose adheridas al árbol que las vio nacer y crecer para ahora verlas marchitarse y caer.
Como decía, todo remite a poesía y melodía en este tiempo y es así que un cúmulo de hojas que en otra estación del año es suciedad que afea las calles, por estos días es color y fotografía característica del momento presente, y lindo por cierto, que vamos atravesando.

jueves, 11 de abril de 2013

Corte de pelo.

Partiendo de la idea de que a Sansón el corte de melena le provocó la pérdida -literal- de toda su fuerza, imaginemos de aquí en más todo lo que puede significar, según quien aborde la idea, un corte de pelo.
Es un tema muy complicado. Convengamos que cualquier corte, ya sea de un cabello corto o  largo, acarrea consigo toda una situación de estrés, además de la expectativa y natural alegría que confluyen en los momentos previos al mismo corte.
Posteriores desencantos o alegrías van a aparecer seguramente luego de finalizada tan trascendental labor y por este motivo es todo un tema y da mucha tela para cortar, definitivamente.
Es conveniente que dicha decisión se tome un día en el que quien vaya a llevar adelante una empresa de esta relevancia esté sereno y con la noción bien concreta de saber a donde apunta con su intención de someterse a un corte de pelo.
Es importante también encontrar un buen lugar donde confiar la cabeza para no pasar por terribles disgustos luego, una vez finalizado el corte y cuando ya nada puede hacerse más que lamentarse y arrepentirse, de haber sido una experiencia negativa hacerlo en tal o cual lugar.
A veces, y en relación directa a lo recién expresado, puede ser buena idea hacer el corte uno mismo, principalmente si quien lo va a hacer sobre sí mismo (valga la redundancia) es una persona arriesgada, que no teme al resultado y que además de esto tiene claro que es lo que quiere hacer y lograr  en su cabeza. Sería importante también que quien lleve adelante el corte en la propia cabellera no le dé tanta trascendencia a la perfección lograda y que sólo apunte a llegar "al puerto" que se pretendía con la finalización del corte.
El pelo, en definitiva volverá a crecer y antes o después podremos solucionar lo mal hecho y encaminar la idea o el estilo deseado.
Y si no crece, porque a veces llega el momento en que el terreno no sigue dando brotes -haciendo una metáfora acerca del débil o nulo crecimiento de cabello- lo mejor será ir acostumbrándose a la idea de que otros fueron los tiempos de pelos y peluquerías y que de ahora en adelante habrá que cuidar los pocos o muchos (pelos) que se tienen y en todo caso recurrir a costosísimos y extensos tratamientos capilares o a la famosa y popular peluca, o a su eterno compañero, el peluquín.

miércoles, 10 de abril de 2013

Las T.G.

Iba a titular
esta entrada
fotográfica
de dos edificios
de la CABA,
Las Torres Gemelas;
pero me dio
un poquito
de impresión.
No sé. Que se yo.
Por eso
preferí llamarla
simplemente
Las T.G.

martes, 9 de abril de 2013

Para no ver más imágenes tristes y agobiantes como éstas.

¿Cuál será el mal ímpetu o motivo egoísta que mueve a una persona o asociación, y posteriormente a los individuos de una sociedad, a aceptar quitarle la libertad a un individuo que siente y desea ser libre como todos los seres vivos del planeta?
Es injusto y desesperante para la media de los seres vivos ser privados de la libertad cuando nada malo se ha cometido y cuando el derecho a ser libres es algo inalienable de cada individuo.
¿Por qué entonces no contemplamos esta idea para otros seres, diferentes a nosotros los humanos, y los encerramos en jaulas, peceras, cajas de cristal, y demás recintos que lo único que hacen es alejarlos de su sitio natural, ese que les debería tocar para vivir y desarrollarse plenamente junto a otros seres de su especie y del resto de las especies vivas que merecen los mismos derechos que los seres humanos, por ejemplo?
Es injusto, repito, que nada se haga con respecto a la quita de derechos de algunas especies, la animal básicamente, y que todo lo malo y atroz como los jardines zoológicos, los acuarios marinos, y los circos con animales, entre otros lugares, se vean como algo normal, natural, pintoresco y aceptable.
Es trágico que la visión de la gente en el mundo entero tome este tipo de cosas como absolutamente normales, no hay derecho. Y ni hablar de los encierros previos a las torturas seguidas de muerte que se comenten sobre millones y millones de animales diariamente en los mataderos para transformar esos cuerpos asesinados en comida humana.
¿Es qué no se ponen a pensar quienes consumen un trozo jugoso de carne, jugoso por la sangre que brota de él, que esa fracción de cuerpo que se va a ingerir fue una vida que seguramente al momento de comerlo, de no haber sido por la aberrante costumbre arraigada desde miles de años en la humanidad, podría estar viviendo y corriendo feliz por algún escenario de la naturaleza, disfrutando de la vida, de su vida?
No, yo creo que no, que definitivamente no se ponen a pensar en todo este tipo de cosas que derivan del simple pero no por esto menos horroroso hecho de llevarse un pedazo de carne a la boca.
Quizás porque saben que nunca podrá pasar a la inversa, es decir que sean los animales quienes alguna vez puedan pretender comernos a nosotros -con estructuras organizadas como mataderos humanos, mediante- que ni se ponen a pensar en lo que significa ocupar su lugar (el de los animales) con respecto a nuestra desfavorable mirada sobre ellos.
Por eso, la libertad y el derecho a vivir en total armonía con el planeta y el resto de las especies es algo que la raza humana debería aprender basándose en la vida de los animales que nunca vulneran la de sus congéneres o similares, a no ser por las cadenas que en forma natural y sabia se operan dentro de la naturaleza y entre todos sus habitantes; pero naturalmente, y sólo así.
Es cierto que con el tiempo va creciendo el número de personas que se comprometen y apuntan a privilegiar los derechos de los animales, producto de interesarse y tomar conocimiento primero, y conciencia después, de que ellos nos necesitan y somos nosotros los únicos que podemos comenzar a revertir su suerte, esa suerte que fue echada por nuestra especie y que por lo tanto es a los integrantes de la misma a quienes nos corresponde volver a situarlos en un lugar de estima, amor, respeto e igualdad.
Ojalá que cada vez crezca en número y calidad el tamaño de personas adeptas a salvarlos -de una u otra forma- y que pueda frenarse tanto sufrimiento y dolor inaceptable, irracional e inmerecido; para definitivamente y de una buena vez por todas no ver más imágenes tristes y agobiantes como éstas.


lunes, 8 de abril de 2013

Esta cuadra, en este lugar.

Hay diferentes lugares que cada uno va atesorando en su interior y que al estar en ellos o simplemente pasar por allí, hacen que nos sintamos bien, disfrutemos de esos momentos que aluden a estos sitios, y valoremos esos instantes en los que podemos vivir eso que significa algo solamente para nosotros y quizás nada para los demás.
Hay una cuadra, una vereda mejor dicho, que a mi me encanta caminar cuando me encuentro en la ciudad de Mar del Plata que no tiene nada de particular ni de especial o atractivo a simple vista, aunque sea hermosa y así lo demuestre la foto que acompaña este relato, que para mi es bellísima y representa un momento agradable el pasar caminando bajo su espesa y frondosa arboleda (como suelo hacerlo cada vez que en esta ciudad me encuentre y saque a mi perro a hacer sus necesidades a la calle) además de evocarme a una cuadra de pueblo, o algo así (tampoco puedo ponerlo en palabras con una idea de forma totalmente acabada) por lo cubierta por follaje y vasta sombra, como pueden ver.
¿Será que me remite a frescura, a cuadra pintoresca o simplemente a que cuando la descubrí hace más de 1 década atrás sentí que era hermoso pasar bajo este manto de hojas verdes?
No sé. La cuestión es que amo esta cuadra, y pasar por ella sólo remite a un placer visual y emocional para mi y por esto, y sólo por esto, quiero compartirlo con quienes anden por aquí leyendo una o más de las entradas de mi blog.
En  este lugar, común y urbano, que cuando puedo andar por ahí siento una renovada armonía y satisfacción que hasta acá puedo explicar con palabras, paso breves pero buenos instantes. Lo demás, es simplemente cuestión de sentirlo o interpretar mi sentir.

domingo, 7 de abril de 2013

Veganismo. Camino de amor, compasión y total respeto por la vida.

Es el veganismo el camino del amor, la compasión y el máximo respeto por la vida, toda.
Tenemos presente quienes adoptamos esta forma de vida que somos los seres más afortunados al poder vivir libremente sin tener a nadie por sobre nuestra cabeza que digite nuestra vida y decida cuando arrebatárnosla o dejarnos seguir en ella bajo condiciones miserables e indignas. Lo sabemos.
Por esto nos involucramos directamente en ese sufrimiento que nuestros congéneres le proporcionan a nuestros hermanos animales y tratamos de evitar que esto siga sucediendo, comenzando por nuestro humilde aporte de cambiar el mundo a partir de nuestra opción y de nuestro ejemplo.
Por eso, si alguna vez se encuentran con algunas personas que quieran informarlos, comentarles o explicarles lo que realmente sucede a partir de las decisiones que los seres humanos llevamos adelante cuando decidimos comer animales, vestirnos con sus pieles o visitar diferentes tipos de espectáculos que los tienen como parte de la oferta de atracción, deténganse, escúchenlos y traten, al menos una vez, de ponerse en el lugar de estos pobres seres que han sufrido el infortunio de ser equivocadamente dominados por quienes en su desidia de creerse superiores les hacen daño y sólo llevan tormento a lo poco (o mucho) de lo que vivan en sus acotadas y esclavistas vidas, hasta que les llegue la muerte que cierra el más espantoso ciclo que pudieron atravesar; cuando en realidad tendría que haber sido todo lo contrario y deberían haber disfrutado de los escenarios naturales en los cuales deben estar y de los cuales nunca deben ser sacados, permitiéndoles de esta manera desarrollarse y vivir plenamente, junto a sus familias (como lo hacemos nosotros, los seres humanos) en total libertad, felicidad y tranquilidad.
El mundo va evolucionando y gracias a ésto, cambiando; aunque de manera lenta y muy tardía en muchas ocasiones, pero cambia. Por eso hay que quedarse con esta idea esperanzadora y hermosa de que alguna vez, finalmente, todos los hombres y mujeres que habitan el planeta tierra comprenderán que la violencia y la injusticia no llevan a ningún camino más que al de volverse tristemente inmutables frente al sufrimiento ajeno (de especies ajenas a la nuestra), algo aberrante e inaceptable que debe ser frenado urgentemente para poder sentirnos todos, sin excluir a ninguna especie de seres vivos con sistema nervioso, seres afortunados de llegar a este mundo.

sábado, 6 de abril de 2013

Verdad absoluta.

"Y todo lo que hacés
por obligación,
se lleva la alegría
de tu corazón".
(El cuarto de al lado, Rodolfo; Fito Páez.)

viernes, 5 de abril de 2013

Un desatino del Pepe. Una pena.



Tras el temporal. Estas son horas de hechos, no de palabras.

Todo este triste episodio del temporal acaecido durante el último fin de semana largo por el feriado de Pascuas y del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, que tiene en vilo a gran parte del país, sino a todo, es una muestra de la fatalidad que puede provocar la naturaleza cuando no se hace mucho en una gestión de gobierno -haciendo referencia al metropolitano específicamente- para estar un poco preparados y enfrentarla, por un lado; y también de la respuesta que obtienen los damnificados por parte de sus gobernantes, en este apremiante momento, por el otro.
Que se puede estar preparados (al menos un poco más de lo que se estaba esta vez) y disponibles para hacerse presentes en el lugar o los lugares donde azota el temporal, eso es algo que ni debería ser tema de discusión o debate, pero resulta que la ausencia evidente y la lejanía física y emocional que se vio por esas horas de parte de muchos de los principales políticos que deberían haber estado al pie del cañón desde la primera gota de lluvia que cayó, dejó nuevamente mucho que desear para los protagonistas de esta catástrofe climática y para todo el pueblo argentino que, conmovido y abatido por lo sucedido e indignado y molesto por la respuesta que dio el gobierno metropolitano de la CABA (que aún queriendo justificarse no reconoce no haber estado a la altura de las circunstancias), nos sentimos burlados y ofendidos otra vez con el accionar y la actitud de su máxima autoridad, en este caso, el jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el ingeniero Mauricio Macri.
Por parte del gobierno nacional, nuestra presidenta, la Dra. Cristina Fernández de Kirchner, se aproximó hasta alguno de los lugares que peor suerte corrieron para involucrarse, sin mayor seguridad que la de estar acompañada por un número de personas que los visitaron también junto a ella, y a pesar de desoír consejos de quienes la custodian y velan por su seguridad; demostrando con este gesto de estar ahí, con el pueblo, que hay momentos en los que no es tiempo de foto, discurso o campaña sino de hechos concretos, así sea el simple gesto de estar escuchando y mirando a la cara a quien tiene la necesidad de sentirse escuchado y tenido en cuenta ante la pérdida parcial y principalmente total de todas sus pertenencias y posesiones materiales.
Hay que contemplar en apartado especial a las víctimas fatales que sumaron más de 50 hasta el momento y que así hubiera sido sólo una, ya estaría indicando que algo no está debidamente contemplado en las obras y cuidados puestos a disposición de la población a través de ellas que "se dice que se hacen" y que tanta inversión y presupuesto requieren -en teoría- para llevarlas a cabo, sabiéndose luego que muchas de esas partidas de dinero aceptadas para tales empresas (obras) comienzan siendo derivadas para otras de menos importancia y urgencia, quedando obsoleta la implementación de las que en realidad se necesitaba dar comienzo.
Son días aciagos para una parte considerable de la población y para el resto de los argentinos que sentimos la desesperación que se transmite en cada imagen, pedido de ayuda y lamento de las víctimas.
Es perentorio que quien posee las facultades para dar respuesta concreta a este desesperado presente que les deja el temporal a muchos argentinos las dé en forma urgente, dejando atrás discursos y reclamos políticos ya que definitivamente éste no es momento de hacerlos.
Estas son horas de hechos, no de palabras.

jueves, 4 de abril de 2013

Al 100%. Se es en todo o no sirve.

Por generosidad de mi pareja que quiso regalarme un par de zapatillas que me gustaban, sólo porque de verlas expresaba (yo) que eran muy lindas, me vi en la disyuntiva de tener que hacer lo que mi corazón mandaba con respecto a algo que pregono y aplico (mientras sea consciente de ello) en mi vida al 100%.
El tema es que el modelo de zapatillas que me obsequió es uno que además de contener algodón como parte de su capellada también tiene otro tipo de material que yo creí sintético hasta que leí y descubrí que era descarne, o cuero de vaca.
Aquí fue que en ese preciso instante, al descubrir que el calzado llevaba consigo restos de la piel de un cuerpo que fue seguramente mutilado para tal fin, o al menos matado bajo condiciones que suponen todo lo malo, feo y atroz que podamos imaginarnos con respecto a este tipo de desenlace que tiene lugar, valga la redundancia, en un sólo lugar: el matadero; no pude menos que rechazar dicho presente, aceptando cambiar esas zapatillas por otras que no implicaran sufrimiento animal para su armado.
Si bien podríamos decir que no fue una prueba personal el hecho de rechazar un producto de este estilo, para mi que ya vengo manteniendo esta forma de vida que alude al veganismo y a la lucha contra el especismo en cada cosa que haga, use, ingiera o tenga que ver con mis elecciones, sí lo fue en el aspecto de tener que, de una manera u otra, desairar el obsequio de mi novio rechazando en definitiva su presente; algo que hizo surgir en mi la necesidad de compartir esta experiencia en mi blog; experiencia que si bien no era necesaria para saber que me encuentro comprometido e inmerso en el mundo compasivo y solidario de todos los que consideramos a los animales dignos de los mismos derechos que los seres humanos fue una mini batalla más conmigo mismo, ganada, que si bien me dejó en su momento un poco abatido por tener que mantenerme intransigente con respecto a la decisión adoptada, aún a costas de herir susceptibilidades ajenas, pude hacerlo sintiéndome finalmente reconfortado y satisfecho conmigo por no hacer otra cosa más que lo que correspondía hacer.
Después de todo mi pareja me entendió en todo momento, ya que a pesar de no compartir en su totalidad mi forma de vida nunca me significa una resistencia a llevarla a cabo; así que el momento que comenté pasó a ser algo anecdótico finalmente, que dejó en mi una fortaleza aún mayor en mi forma de vida y en las decisiones que llevo adelante con respecto a ella.