martes, 11 de junio de 2013

La fuente de agua.

Siempre me gustaron las fuentes con sus diseños y la gracia que representan -para mi- las diferentes, valga la redundancia, presentaciones en donde los chorros de agua salen, suben, bajan y se mueven continuamente en ellas de las más disimiles maneras que uno pueda imaginar.
Siempre, o al menos desde hace varios años y principalmente desde que surgieron los smartphones y desde antes con los celulares más avanzados para la época que pude tener, fotografiaba cada fuente que encontraba en mi camino.
Sigo haciéndolo, claro, muy a menudo; principalmente cuando veo una que nunca vi y que por lo tanto retrato para tenerla en mi archivo fotográfico.
Ésta que ven aquí es una de las pocas que más veces he fotografiado porque está a dos cuadras de casa y siempre que paso por allí (cuando no voy con premura) me detengo a observarla ya que en su sencillez de diseño y belleza particular me atrae y me llama a pararme frente a ella a disfrutar de la imagen y el delicioso sonido del agua cayendo que brinda a quienes como yo se detienen a mirarla y disfrutarla.

lunes, 10 de junio de 2013

Los medios de comunicación opositores al Gobierno Nac & Pop.

Mucho se ha visto, mucho se ha dicho, y otro tanto se ha podido escuchar acerca del manejo que los programas con conductores contratados y afines al multimedios de comunicación opositor por excelencia al gobierno nacional de CFK han llevado adelante con el fin de desprestigiar, poner en tela de juicio, y difamar dicha gestión.
Nada nuevo puede agregarse ya acerca de todo este tema, y más cuando se intenta abordar la cuestión sin un eje o un hecho preciso, como es en el caso de esta entrada de blog, sino con el fin de volver a reconocer y dejar en claro que la patraña de mala información que estos medios opositores hacen circular entre sus fieles seguidores no tiene y, a esta altura, no tendrá fin jamás.
Prueba de esto, y corriéndonos del eje de la información dañina por falsa y ponzoñosa que brindan al público en general está el tema de que con su gran poder por un lado y en su desobediencia legal amparándose en todo tipo de medidas cautelares y demás por el otro, logran evadir el hecho de ponerse a derecho con respecto a lo que la reglamentación de la ley de medios -vigente- indica y les atañe, logrando a través de apelaciones constantes evadirla y en definitiva no cumplirla.
Y tienen suerte, porque pueden hacer todo tipo de postergación y seguir así como si nada, muy tranquilamente con sus vidas profesionales, sin atenerse a ninguna culpabilidad que debería tocarles y ejecutarse sobre ellos.
Y como ésto muchas cosas más que los hace dignos de total condena en los diferentes fueros de la justicia que, para uno que lo ve de afuera, parecería ser demasiado piadosa y remolona con ellos.
Seguramente no es así y los lentos tiempos de la justicia en algún momento serán puestos en vigencia y se harán notar sobre quienes corresponda con todo el peso de la ley; así como se harían notar seguramente sobre alguien que roba un artículo de un supermercado o de una tienda de ropa, o cualquier tipo de negocio o comercio, para citar un ejemplo de un caso infinitamente menor al que los convoca a los principales representantes de este multimedios y por los que todos sabemos que nunca son condenados.
Siempre habrá tela para cortar si de hablar de este tipo de grupos, económicos en primer lugar, y recién después de comunicación se trata, esto es así; y muchas veces se caerá en lo mismo y se estará siendo redundante en lo que se diga acerca de ellos porque en definitiva es siempre lo mismo, y de tan obscenamente repetitivo todo este tema de mentiras, malas informaciones y difamaciones, ya cansa y fastidia.
Siempre lo mismo, sí. Siempre lo mismo. Ya sean las irregularidades o incumplimientos (a algunos de los cuales me he referido) o la poca seriedad con la que abordan en sus medios gráficos y audiovisuales todos los temas que atañen lo relacionado con el Gobierno Nac & Pop a cargo de la Presidenta de todos y todas los y las argentinos y argentinas, o directamente de los que tienen que ver específicamente con ella y con su vida privada, pública y claro, política.
Agotador. Tanto ser testigo diariamente de todo esto como volver a reflejarlo en mi blog. Llega a resultar tedioso.
Agotador y tedioso en cierto punto sí, pero necesario; para ir recapitulando que todo lo que venimos viendo y escuchando de parte de este tipo de grupos opositores va a seguir en esa tesitura de intentar sofocar todo atisbo de cosa buena que surja -en definitiva para el país y sus habitantes- de este gobierno, no bajando nunca la guardia y arremetiendo cada vez con más fuerza y brutalidad.
Hasta cuándo, la verdad nadie lo sabe. Tampoco ante que frenarían en su carrera perversa de malograr una gestión.
Esperemos que alguna vez suceda que todos podamos tirar para un mismo lado, en bien del país, y sin importar quien está al frente de un gobierno que, como tal, pasará como no pasarán los beneficios que se vayan instalando en la sociedad y en el pueblo, a no ser que quien venga después así lo quiera; algo que sería muy triste y escabroso pensar, por cierto. Pero no, siempre se va a querer lo mejor para el pueblo. Esperemos.

sábado, 8 de junio de 2013

Nuevamente: Las T.G.

Las T.G.
Ya les hablé de ellas
y del origen de su nombre
impuesto por mi,
¿recuerdan?
Bueno,
ahora las pueden observar
de día
y a plena luz
(no tan plena en realidad
por lo nublado
del día de la toma fotográfica)
en una nueva captura
para mi blog.
Nada más.
Hasta otra entrada.

viernes, 7 de junio de 2013

Seguir es el motivo y no dejar de apoyar con cada acción personal es el desafío.

Cada vez que, producto de links que voy abriendo o por publicaciones de amigos en Facebook y Twitter, aparece en la pantalla de mi computadora algún video que refleja la realidad del maltrato animal en cualquiera de sus formas a través de la industria humana renace en mí la indignación con respecto a toda esa gente que va por la vida no sólo desestimando sino también atacando a quienes intentamos defender de alguna manera los derechos de los animales presas de ella y de la tortura y muerte en pos de satisfacer al hombre por puro antojo de éste en todo tipo de manufactura que los involucre como principal y absoluta materia prima.
Es tan hondo el dolor que me produce ver algo de este tipo que sólo viene a reflejar una confirmación de lo que verdaderamente sucede cada día, que no puedo continuar viendo tremendas imágenes.
Las he visto, sí, porque era necesario entrar en conocimiento de todo aquello para abrazar verdaderamente y con total entrega la causa de no seguir siendo yo un motivo de perjuicio en la vida de estos animales que tanto sufren diariamente y padecen por causa de los seres humanos; pero ahora, en esta etapa al menos, no puedo seguir afrontando esas imágenes desgarradoras desde todo punto de vista y sólo me quedo con el hecho de seguir involucrado en la protección y contribución -desde mi lugar- a evitar que esto siga sucediendo y fomentándose a que suceda.
Son necesario este tipo de imágenes para poder darse cuenta que no es snobismo o exageración todo lo que proclamamos quienes pretendemos (no por nosotros, claro, sino por ellos, los maltratados animales no humanos) que se tome conciencia de todo este atropello sobre la vida para que poco a poco vaya disminuyendo el uso y utilización de todo lo relacionado a los animales para llegar así alguna vez a declinar la demanda y por tal motivo a menguar la oferta y la producción y realización de todo este tipo de industria; ya sea la cárnica, la textil con derivados de animales, la del cuero, y toda aquella que requiera del dolor de otros seres sintientes para poder llevarse a cabo.
Que no resista el hecho de verlos sufrir a través de una filmación no quiere decir que lo ignore, al contrario. Ver lo poco que puedo por estos días me reanuda, refuerza y compromete aún más en esta tarea difícil, contra molinos de viento, y absolutamente desprestigiada en muchos casos, de estar ahí, donde sea, por ellos, siendo su voz y su escudo ante la despreocupación e ignominia del ser humano frente al dolor y el sufrimiento de todo aquello que no sea de su círculo inmediatamente cercano; y no hablemos sólo de diferentes especies ya que sabemos que dentro de la misma naturaleza (humana) poco le importa el de al lado al ser humano mientras él y sus próximos estén bien; así que teniendo en cuenta esta idea, que podemos esperar para con respecto a la protección de seres de otra especie, en este caso.
Seguir es el motivo y no dejar de apoyar con cada acción personal es el desafío para poder estar ahí, en intenciones y acciones concretas y reales, abrazando la noble, necesaria y urgente causa de lograr una igualdad para todos los seres vivos con sistema nervioso central, capaces de sentir, sufrir, amar, extrañar, temer, alegrarse, emocionarse y todo eso que ya sabemos que nos pasa según el momento y el evento que estemos atravesando.
Por eso: ¿Sabiendo todo esto podemos seguir lastimando y desatendiendo a seres que como vos y como yo no merecen la muerte para placer ajeno?

jueves, 6 de junio de 2013

Ir al supermercado.

Disculpen quienes hayan
caído en la volteada de aparecer
finalmente y de forma involuntaria
en la toma de esta instantánea
tomada mientras hacía la cola
desde la caja vecina
a la fotografiada.
El fin de la misma
fue únicamente
mostrar y comentar
que cada tanto,
al igual que muchos de ustedes,
me toca ir al supermercado.
Sólo eso, nada más
que eso.
Algo común y pueril,
puede ser,
pero real y necesario.

miércoles, 5 de junio de 2013

La encuentro siempre.

Soy una persona que ve belleza en fotografías estéticamente comunes y simples.
Y la veo desde antes de capturar la imagen en una fotografía (donde con una explicación y un "adornado" puede inferirse en su apreciación posterior) como cuadros bellos que no puedo dejar de mostrar en alguna de mis redes sociales o en este mismo blog porque sencillamente nunca más tendré la oportunidad de poder volver a apreciarlas ya que si continúo otra será la imagen que encuentre cuando regrese (de hacerlo) a por ella.
Una vereda, una alta verja, una larga fila de faroles, hojas al pie de la reja que colorean y pintan de otoño la escena, y una hermosa imagen que no dejé escapar ese día -no recuerdo cuando- porque la quería llevar conmigo para compartirla con todos/as ustedes teniendo en cuenta ésto de que de no hacerlo en ese momento perdía la única oportunidad que tenía.

martes, 4 de junio de 2013

No hay que quedarse ahí, lo sé; ¡pero cuesta salirse!

Cuándo uno se encuentra triste, abatido, o simplemente en un mal momento, lo mejor -se sabe- es salirse de esa postura a como dé lugar, como sea.
Pero a veces es simple entender la consigna más no lo es tanto poder llevarla adelante y ubicarse en otro lugar, alejado de ese tan opaco que nos sitúa en tales o cuales momentos.
Todo en la vida es fácil de entender y comprender, seguro; pero al momento de tener que poner en práctica eso que en una primera instancia cognitiva resultó sencillo de asimilar resulta al menos un poco más complejo y complicado poder hacerlo.
Y en esto (y para esto) consiste todo el trabajo previo que debemos ir haciendo en pos de fortalecer y templar nuestro interior para cuando lleguen este tipo de momentos en donde debamos enfrentar diferentes situaciones que requieran de nuestra parte de una movilización interior que determine a su vez otra (movilización), la exterior, que nos ayude a poder superar alguna eventual travesía personal que necesitemos o nos veamos forzados a atravesar de forma impostergable.
Todo es una cadena, y a veces las cosas se activan por sucesos extraordinarios (esos que no suceden diariamente y por ello su carácter de fuera de lo común) que actúan como eslabones que, aunque dolorosos y desagradables muchas veces, en la mayoría de los casos aparecen y nos permiten darnos cuenta de cuan preparados estamos para vivir más allá de los "días lindos y luminosos" de la vida. Estos mismos eslabones que nos llevan a aplicar todo lo trabajado antes, interiormente -para algo que muchas veces ni sabemos bien que es- y que en horas difíciles se hará notar dejando aflorar el fruto de nuestra preparación y armonía espiritual, aliviando posiblemente el transcurso de estos momentos.
Y cuesta, y hay que arremeter con fuerza para lograr sortear los episodios dolorosos o difíciles de la vida y poder continuar. No hay que quedarse ahí, en ese lugar o estado aunque cueste horrores salirse de él.
La verdad, es complicado, y como leí una vez en algún sitio (no recuerdo donde) nadie llega a esta vida con el manual de vivir bajo el brazo. Es así.
Por ello es ésta una entrada que no sólo comenta la idea central que la desarrolla sino que pretende -humildemente- aconsejar, tirar alguna solución o intentar dar respuesta a algo tan contundente como lo tratado; así que por lo tanto me quedaré y nos quedaremos con la idea de que si trabajamos sobre aspectos importantes de nuestra fortaleza interior (nuestro Ser interior) nos será más fácil enfrentar, sobrellevar y superar los momentos complicados con los que la vida nos sorprenda, quizás, alguna vez.

lunes, 3 de junio de 2013

Y una cosa llevó a la otra.

Lo publico ahora, pasadas varias semanas de que me sucedió, para poder leerlo también ahora desde otro lugar y tratando de sacar una nueva lectura de ésto.
El lunes 29 de abril, es decir hace bastantes días atrás, amanecí normalmente y después de transcurrido gran parte del día, cerca de la tarde y en el momento que salgo con mi perro para que éste tome su paseo largo del día (horario cercano -antes o después- a las 17 horas) me encontré en uno de esos días que si se lo miraba desde un lugar desfavorable las cosas salían mal y si se lo intentaba abordar con una mirada más compasiva y misericordiosa las cosas podían salir mejores, o aún peor.
Ya ese día me desperté pensando en ir al gimnasio pero lo fui postergando hasta que finalmente desistí de hacerlo. No sé, pero evidencio que cuando esto pasa, es decir cuando tengo planeado ir al gim y no lo hago (a diferencia de cuando ya tengo decidido no ir tal día) inconscientemente ésto me molesta internamente (en mi inconstancia, quizás) y me deja dañado en algún punto que hace que no deje fluir completamente mi energía, como lo hago normalmente, predisponiéndome a ver y vivir todo de otra manera, con otra mirada.
No sé si me explico o si soy claro; pero continúo.
Entonces, al salir de casa con Boro, mi perro, en una esquina que tenía la vereda en su bajada de rampa recién hecha (fresca de recién terminada) veo que un nene de no más de 10 años se para con sus dos pies sobre el cemento dejando su huella hundida allí (dos pozos literalmente) a propósito. Entonces -y acá viene eso de que yo estaba como diferente en mi esencia interior ese día- y sin pensarlo le dije que "cómo iba a hacer eso", y que "estaba mal lo que había hecho"; ante lo cual saltó la mujer adulto que iba con el niño diciéndome que era el amiguito quien lo había empujado (iban la mujer, el chico en cuestión y otros dos nenes) lo que me hizo caer en la cuenta de que el nene estaba con el resto de este grupo, además de quedar en evidencia que esta mujer era la madre del pisador ya que por eso enloquecía y se arrebataba al defender a su hijo culpando al amigo por lo acontecido.
El tema es que yo sólo le dije lo que comento porque lo vi pararse por motu propio y no caer producto de un empujón (eso fue lo que vi yo, al menos) y nada más, y porque creí que no era para risas, como expresaba la cara del nene parado sobre el cemento fresco y porque como digo, estaba en un día que no me hallaba en mi verdadero yo, por decirlo de alguna forma.
Bueno, un mal momento que me generé por meterme a defender no se qué; si el barrio, si la vereda, si el trabajo de quien terminaba de hacer esa tarea, si la costumbre de inculcar a los niños respetar lo que no es de su incumbencia dañar, o algo que quizás sea nada. No sé. Lo cierto es que en otro momento hubiera seguido de largo, quizás (casi seguro), y ese día en el cual sentía todo cargado de una aureola diferente -extraña por cierto- no, ese día arremetí por y para nada.
Después llego a la plaza y mientras caminaba hacia el medio del parque para que mi perro corra y juegue con otros perros me encuentro con un hombre grande (entrado en años, varios) que hacía ejercicios y estaba terminando su rutina ya que al momento de que mi perro pasa a su lado este señor comienza a caminar hacia un banco y (según lo que yo pude apreciar) le tira una patada al animal.
Me dije: "-No, basta; ya tuve demasiado con la mujer de la vereda para volver sobre mis pasos y decirle algo a este hombre" por lo que (me pareció) acababa de ver. Pero en segundos me encontré acercándome al gimnasta geronte para decirle que ese animal era "mi" perro y que creía haber visto que él le había tirado una patada; a lo que el hombre me contestó que no, y que mi perro no iba a ser tan tonto como para dejarse patear por alguien (?). Seguí camino luego de esto y ahí erminó todo. Boro, mi perro seguía en la suya inspeccionando el lugar.
Otra vez. No sé, pero me encontré en un cruce de palabras con minutos de diferencia entre el primero y éste. Otra vez, repito, me encontraba en una situación en la que no acostumbro generar ni atravesar. No, si definitivamente ese lunes no era un día con toda las luces sobre mi. Seguro.
Y así fue que debí, una vez llegado al parque, comenzar a tranquilizar mi espíritu y mi día en sí, y por eso me quedé en el pasto, porque además no encontraba un fuckin' banco para sentarme como plus a todo lo anterior, tratando de serenarme porque no me encontraba precisamente en ese estado; escribiendo en mi blog a través de mi smartphone o básicamente esperando sentirme bien emocionalmente ya que después de mucho tiempo de no sentir algo así en mi interior (expresado como una angustia en el pecho) volvía a sentir algo parecido ese día.
Y fue así que una cosa llevó a la otra y yo ese día me sentí bastante feo. Mal.
Pero teniendo en cuenta que siempre apunto y consigo -con mayores o menores logros- ser y sentirme íntegro, ese día fue solo un envión para transformar las horas que siguieron, ya sea desde mi relajación en el parque, además de mis juegos con el perro incluidos, para tratar de expulsar toda carga negativa que pudiera tener por tal o cual motivo, y para no quedarme en el conformista hecho de esperar al día siguiente para sentirme bien; y para dejar atrás toda esa idea de un día que quería que terminara para dejarlo en el pasado, y esa onda. No al otro día, sino YA debía ser el trueque de lo feo por lo lindo. En ese preciso y mismo momento.
Y así fue, afortunadamente; y  mi día trocó nuevamente y yo pude seguir adelante con mi vida y con mi perro.
Me pasó. A veces nos pasa. Por eso lo comenté para que -si les pasa algo similar a este tipo de hechos encadenados que no son precisamente agradables- no se sientan los únicos con estas experiencias; y para que podamos entender que no es necesario que suceda algo fantástico para re-encausar positivamente nuestro día cuando no lo vemos muy "bien enfocado", sino solo frenar, rever y seguir más tranquilos y esperanzados a conciencia.
Son cosas que pasan, y a todos nos pasan; con mayor, menor y hasta casi nula regularidad según cada persona y su forma de andar por la vida. Cada uno sabrá.

domingo, 2 de junio de 2013

¡TE QUIERO!

Es tan hermoso oírlo de la boca y del corazón que esperamos que salga, y decirlo a quien nos inspire tal demostración de amor, que debería ser un acto reflejo cuando exista el sentimiento y estar en los labios de todos no escatimando su declaración sólo para momentos específicos en un vínculo y/o relación.
Decirlo hace sentir bien nuestro interior cuando sale verdaderamente desde lo más profundo de nuestro ser y nos emociona el sólo hecho de pronunciar tal par de palabras.
Oírlo es escuchar la mejor melodía que pueda existir sobre la faz de la tierra y sentirlo, no solo con los oídos sino con el corazón, no encuentra comparación alguna a tal momento de satisfacción, bienestar y emoción.
Que se exprese y se proclame sin vergüenza por todos lados es algo que hace a quien lo dice y a quien se sabe destinatario/a de tal regalo sentir que la vida tiene el mejor de los sentidos y que es cierto aquello de que debemos caminar tratando de encontrar a otra persona que nos acompañe y a la que acompañemos porque de ese hecho nace el amor que nos hará sentir la única persona en el mundo, la más valorada y la más afortunada. Nos hará sentir grandes en el real y absuluto sentido de la palabra.
Decirlo, escucharlo, sentirlo, expresarlo de una u otra forma; todos síntomas de estar vivo y de sentirlo en el cuerpo, sintiéndonos valga la redundancia en la cúspide de la felicidad y del amor, dos motores de los más importante para afrontar cualquier cosa que se nos presente en la vida.
TE QUIERO. Sí, TE QUIERO. Hermosas palabras y hermoso mensaje que da color y luz a nuestra vida.
Afortunados aquellos que lo dicen y lo pueden escuchar seguido.


sábado, 1 de junio de 2013

Maraña de opciones.

Tenemos continuamente ante nuestros ojos la más variada oferta, del más variado tipo y estilo, que hace que sin darnos cuenta nos vayamos perdiendo de nosotros mismos enredándonos en esa maraña de opciones externas.
Esta maraña de opciones, como la denomino para hacer referencia a todo lo que la vida de esta época ofrece diariamente llegando al nivel de saturar nuestra capacidad de poder dar respuesta a tantas opciones, solo va socavando la autenticidad de cada uno que en tren de poseer para así de esta manera sentirse dentro de la rueda en la que la modernidad del consumo lo acoge, deja de mirar para otro lado más interesante, o al menos verdadero, como es el de la realidad personal, esa que nos constituye en nuestra auténtica forma de ser.
Y no le damos respiro a nuestros sentidos y a nuestra capacidad de poder dejar de intentar reflejarse en todo aquello que se nos ofrece, y por tal motivo resulta hasta casi un disparate pensar que en algún momento podría primar -en importancia- nuestro interior por sobre todo aquello que juega de señuelo para nuestra motivación y deseos.
Nadie tiene la culpa, de nada. La culpa no existe si damos prioridad al hecho de que nada es en sí mismo real -por sí sólo- sino que viene a manifestarse en nuestra percepción como el complejo encadenamiento de diferentes tipos de secuencias que luego de años y años, e influencias de todo tipo y lugar, han ido decantando en objetos, estímulos y demás componentes de este mega abanico que existe en nuestro afuera; tan alejado a nuestra esencia y a nuestro Ser y que sin embargo tanto nos empeñamos en privilegiar por sobre nosotros mismos.
Nada tiene el sentido que se precie como identificador de algo o de alguien sino el que cada uno le da. Nosotros le proporcionamos importancia y relevancia a todo aquello que también podríamos reconsiderar y desestimar. Pero estamos inmersos en el mundo de la vida basada en la importancia del reflejo que damos, recibimos y del que deseamos ver en nuestra vida basándonos en la de los demás, todo el tiempo.
Es una maraña importante de destellos que sólo encandila y obstruye la verdadera forma de ver y de ser; y estará en cada uno tratar de enfocar bien la mirada para no ir por la vida "sin ver" y "sin ser", para poder experimentar otro tipo de emociones que se alejen de la valoración y del protagonismo de nuestro ego, de todo lo externo que lo alimenta y lo hace sentir importante, y esencialmente de la ausencia de una vida interior y gratificante, relegada ante todo lo externo a ella.